ALLIANZ ha obtenido en el primer trimestre del año un beneficio neto atribuible a los accionistas de 1.820 millones de euros, lo que supone un 11% más que en el mismo periodo de 2014. La aseguradora, que adelantó el 6 de mayo algunas cifras preliminares del balance del primer trimestre en la Junta General de Accionistas, ha destacado en el comunicado oficial que la debilidad del euro y algunos productos han contribuido al aumento del beneficio. La facturación se incrementó un 11,2%, hasta 37.800 millones de euros y, por su parte, la ganancia operativa mejoró en ese mismo periodo un 4,8%, hasta 2.860 millones de euros.

Desde el grupo destacan asimismo el buen resultado operativo en la división de seguros de Vida y Salud, que se situó en 1.100 millones de euros, un 20% más interanual. En cuanto a las inversiones de capital, se logró un beneficio en divisas y en la negociación con deuda y acciones. En los seguros de Accidentes y Daños el beneficio operativo se redujo en el primer trimestre un 14%, hasta 1.300 millones de euros. Según ALLIANZ, los problemas de su filial de gestión de fondos Pimco, la gestora de activos con sede en Estados Unidos, lastraron el resultado en la gestión de patrimonios. En el primer trimestre la salida de 68.300 millones de euros (76.300 millones de dólares) en activos desde Pimco, lo que llevó a que la ganancia operativa de esa división del grupo cayera un 14%.

La aseguradora prevé para este año un beneficio operativo de entre 10.000 y 10.800 millones de euros, en línea con el obtenido al cierre del año pasado, cuando alcanzó los 10.400 millones.

“Nuestros resultados del primer trimestre han sido un buen comienzo para 2015 y estamos convencidos de poder lograr nuestro objetivo de resultado operativo para el conjunto del año, más menos 400 millones de euros”, dijo la semana pasada el consejero delegado saliente del grupo, Michael Diekmann. Tras once años como presidente, Diekmann será sustituido por Oliver Bäte, tras la junta general de accionistas.