Por su parte, el capital alternativo también aumentó hasta 88.000 millones de dólares (71.899 millones de euros), frente a los 75.000 millones (61.275 millones de euros) a finales de 2016, a pesar de la utilización de algunos bonos de catástrofe y de capas de reaseguro y retrocesión garantizadas a raíz de los huracanes del Atlántico de 2017.

Según destaca el informe, el aumento del capital fue impulsado por ganancias de inversión no realizadas por valor de 34.700 millones (28.351 millones de euros). Sin embargo, los fondos propios totales se mantuvieron prácticamente estables, en 343.700 millones de dólares. En este sentido, el Índice arroja un rendimiento de los fondos propios del 3,4%, por debajo del 8,0% de 2016, después de que el beneficio neto agregado cayera a 12.000 millones (26.600 millones de dólares).

En cuanto a la rentabilidad, también ha dependido en gran medida de importantes ganancias de inversión realizadas de 9.700 millones (7.925 millones de euros), un 38,6% más, impulsadas en gran medida por una ganancia de inversión de 2.700 millones (2.205 millones de euros) realizada por Fairfax tras la venta de dos filiales y ganancias de capital.

El reaseguro, ¿más o menos afectado que otros años por las catástrofes?

En un nuevo análisis, WILLIS RE ha comparado el año 2017 con los ejercicios 2005 y 2011, que también fueron dos años muy afectados por graves catástrofe. El análisis de un subconjunto de reaseguradores muestra que el ratio combinado reportado para 2017 fue del 107,4%, comparado con el 108,2% en 2011 y el 112,8% en 2005. El impacto de las pérdidas por catástrofes naturales en 2017 fue un 18,1%, inferior al de 2011 (24,8%) y 2005 (25,8%). De esta forma, en particular, excluyendo las pérdidas por catástrofes naturales y las liberaciones de reservas del año anterior, el ratio combinado del año siniestrado ex-cat se deterioró aún más hasta el 94,6% en 2017, desde el 90,2% en 2011 y el 89,2% en 2005.

“El año 2017 fue uno de los peores años registrados de pérdidas aseguradas por catástrofes naturales. Sin embargo, hoy en día el mercado mundial de reaseguros es capaz de desplegar más capital que en la misma época del año pasado. Cuando se consideran algunas transacciones excepcionales, la capacidad total de reaseguro es más o menos estable, a pesar de los huracanes, terremotos, incendios forestales y otros eventos que trajeron miseria a millones de personas en 2017. Es un logro significativo para el mercado de reaseguros y un testimonio de su fuerza”, reseñó James Kent, CEO global del bróker.

Es más, destaca el directivo, “la presión sobre los reaseguradores tradicionales por parte de los proveedores de capital alternativo es más fuerte que nunca, ya que muchos participantes en este mercado han superado su primera gran prueba. Este aumento de capital alternativo, así como el hecho de que el mercado mundial de reaseguros tenga más capital que desplegar, sigue frenando los aumentos de precios en las renovaciones de mediados de año”.