Informe de MARSH

No ha habido un solo año en la última década en la que el sector eléctrico no haya sufrido una pérdida de más de 25 millones de dólares (22,37 millones de euros), a pesar de que este sector invierte mucho dinero en la gestión del riesgo y la seguridad operacional. Para complicar las cosas, las causas de estas pérdidas se han vuelto cada vez más variada.

El último informe de MARSH -‘Global Loss Trends: Analysing the Causes of Power Generation Claims’- así lo pone de manifiesto. En él se analizan los datos recogidos por el bróker y AIG sobre las reclamaciones que reciben y expone las causas de algunas de las pérdidas más importantes por siniestro y de mayor complejidad en el sector eléctrico desde 2001.

Entre las principales conclusiones, destaca cómo, independientemente de los pequeños cambios producidos en el sector eléctrico desde 2001 en lo relativo a la frecuencia de los siniestros y número de reclamaciones, el valor de la mayor reclamación ha crecido desde los 13 millones (11,63 millones de euros) en 2001 a 233 millones (208,5 millones de euros) en 2014.

Asimismo, la mayoría de los 50 principales siniestros sucedidos entre 2001 y 2014 fueron atribuibles principalmente a las siguientes causas: avería de maquinaria (36%), errores humanos (31%), causas meteorológicas (17%), y antigüedad de las infraestructuras (5%). De cara al futuro, según se desprende de este informe, el Ciberriesgo, que incluye la filtración de información y los hackeos, la carencia de habilidades y el envejecimiento del personal, y el incremento de la demanda de piezas de recambio, serán, probablemente, los riesgos de mayor potencial para causar futuros daños o pérdidas al sector.

Según Nigel Ward, vicepresidente senior del área de Siniestros Globales del broker: “Puede que las causas de los siniestros sean obvias –una avería de un componente o el incumplimiento de procedimientos establecidos que causen un problema inesperado. Para los gerentes de riesgo, sin embargo, es fundamental entender que estos son una consecuencia y no una causa. En estos casos para garantizar la seguridad de los empleados, la reputación de la empresa, la eficiencia operacional y la reducción del precio de las primas es imprescindible que se implanten procedimientos de prevención de pérdidas más efectivos”.

Desde MARSH concluyen que mediante un mejor conocimiento de la calidad del riesgo, las organizaciones eléctricas tendrán la oportunidad de identificar y gestionar mejor estos riesgos, previniendo y mitigando potencialmente futuros accidentes e incidentes.