La brecha de protección de daños crece constantemente en Latinoamérica alcanzando un 82% en 2015

Posted by on Abr 14, 2016 in América Latina, Noticias |

Según los registros históricos, la brecha de protección de daños en Latinoamérica está ha aumentado en las últimas cuatro décadas, desde el 75,9% de las pérdidas totales en 1980, hasta el 82,0% en 2015, de acuerdo con el último estudio de SWISS RE.
Una razón fundamental para el crecimiento de la exposición a catástrofes naturales en América Latina a lo largo del tiempo ha sido el rápido desarrollo económico y la urbanización, que han incrementado el valor de las propiedades y creado elevadas concentraciones de riesgo, explican. Un mayor nivel del valor de la propiedad y una mayor concentración de riesgo, tienden a fomentar que se gaste un mayor porcentaje de los ingresos en seguro. Desde 2014, América Latina, se ha considerado la segunda región más urbanizada del mundo, con el 80% de la población viviendo en ciudades, cifra que se prevé que alcance el 86% en 2015, si el crecimiento de la población anual continúa al ritmo actual. Las catástrofes naturales como terremotos y tormentas han sido los peligros más costosos en términos de pérdidas económicas totales, mientras que las sequías y las inundaciones han supuesto la mayor parte de las pérdidas no aseguradas. La modelización de riesgos sísmicos muestra que actualmente, de los más de 6.900 millones de dólares de pérdidas totales estimadas por terremotos en ciertos países en América Latina, 6.100 millones de dólares (88%) no estarían asegurados; de estos, México y Chile tienen el riesgo sísmico más elevado. Un mercado de Daños pequeño en términos globales pero está creciendo rápidamente Los 10 países incluidos en este estudio son Argentina, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela. La penetración del seguro de daños varía considerablemente entre ellos y no ha crecido tanto como en otros ramos de negocio de no vida en los últimos años. Las primas del mercado de seguro de daños en América Latina ascendieron a 16.900 millones de dólares en 2014. El mercado es pequeño en términos globales pero está creciendo rápidamente con una tasa compuesta promedio de crecimiento del 10,5%en la década pasada. La participación de la región en las primas de daños globales fue del 4,4% en 2014, un aumento en comparación con el 2,4% de 2005. Entre otros datos ofrecidos por el estudio, destaca que Brasil es el mercado de seguro de daños más grande de la región, con primas que pasan los 6.500 millones de dólares en 2014, sin embargo, la penetración del seguro de daños sólo fue el 0,3% en el mismo año. Chile es un mercado pequeño en términos de primas, pero tiene la tasa de penetración de daños más elevada de América Latina (0,53%); esto posiblemente se debe a que Chile está altamente expuesto a riesgo sísmico y también a que tiene un sector financiero bien desarrollado. Por su parte, República Dominicana, que está expuesta a la temporada de huracanes en el Atlántico, tiene la segunda mayor tasa de penetración del seguro de daños de la región. En comparación con referentes globales, la mayoría de países de América Latina no ha alcanzado todo su potencial de cobertura de seguro dado sus niveles de ingreso. Aunque los ingresos son un factor clave de la demanda de seguro, otros factores, económicos, sociodemográficos e institucionales también influyen en el consumo de seguro de daños. También hay diferentes causas de infra seguro, como lo son las percepciones de riesgo, el conocimiento del seguro, la asequibilidad, la confianza en la concesión de ayuda estatal tras un desastre, la falta de confianza en las aseguradoras, el acceso limitado y la facilidad para hacer negocios.

Cerrar la brecha de protección requerirá que las aseguradoras y los gobiernos adopten medidas específicas

Tanto el sector privado, como el público pueden asumir roles. Cerrar la brecha de protección requerirá que las aseguradoras y los gobiernos adopten medidas específicas para cambiar hábitos de compra y estructuras de mercado. Basándose en su experiencia en la recopilación y el procesamiento de datos, las aseguradoras pueden desempeñar un papel vital en el fortalecimiento de la capacidad de resiliencia de propietarios y compañías frente a riesgos de daños. El desarrollo de nuevas tecnologías de distribución y la introducción de nuevos productos está ayudando a incrementar la penetración. Sin embargo, aún hay mucho trabajo pendiente para conocer más detalladamente los riesgos específicos de cada país y para extender la protección del seguro a un mercado insuficientemente atendido. La participación del sector público y privado -en mitigación de riesgo, innovación de producto y marcos regulatorios de apoyo- es clave para cerrar la brecha de protección de daños que continúa haciendo que muchos propietarios y empresarios de América Latina sean vulnerables a grandes pérdidas potenciales.