La incertidumbre por la bajada de los precios del petróleo y el conflicto en Ucrania son los dos riesgos más importantes a los que se enfrentan los inversores en los mercados emergentes. Son dos de las conclusiones del Mapa de Riesgo Político de AON 2015, realizado con la colaboración de Roubin Global Economics y los datos de los 20 sindicatos de LLOYD’S, que se presentó ayer en la sede del bróker en Madrid. En el acto se puso de manifiesto que las tendencias marcadas en 2014 se han cumplido y se manifiestan como los principales riesgos para este año.

Acceso al ‘microsite’ de AON sobre el Mapa de Riesgos

Se han registrado 19 cambios de rating en comparación con los 15 realizados el año pasado. 12 países o territorios han empeorado su calificación de riesgo con respecto a la anterior edición: Angola, Burkina Faso, Ghana, Guinea Conakry, Haití, Libia, Mozambique, Omán, Pakistán, República Centroafricana, Sierra Leona y Uganda. El riesgo más importante es la creciente inestabilidad en países productores de petróleo ya debilitados como Irán, Irak, Libia, Rusia y Venezuela, como consecuencia de los bajos precios del petróleo.

En el caso de Venezuela, el país presenta un alto riesgo con problemas especialmente importantes en el ámbito legal, regulatorio y en el intercambio de divisas, no obstante, “los grandes grupos que operan allí, muchos de ellos españoles, mantienen su apuesta por el país, ya que llevan muchos años y realizan las operaciones locales”, señalaba Fernando Villarrubia, director de Caución y Riesgo Político de AON, y encargado de ofrecer los principales datos. “A pesar de la incertidumbre con el petróleo, es un país con grandes  proyectos de infraestructuras, como ocurre en la mayoría de los países de la región latinoamericana”, subrayó.

Un año que se perfila particularmente complicado para los productores de petróleo en Oriente Medio y África, muchos de los cuales ya presentan un riesgo Alto o Muy Alto. El trabajo apunta que la efectividad de los grupos extremistas en Oriente Medio y  África será aún mayor en los países afectados que no cuenten con la adecuada capacidad para absorber los impactos económicos que provocan. En el caso de los países africanos, se suman los conflictos violentos políticos, particularmente en el centro de la región que podrían generar controles de riesgos trasfronterizo en los países vecinos con estos productores de petróleo. En esta misma zona centroafricana y en el Oeste habría que añadir las crisis por las epidemias como el Ébola. Para Villarrubia, África es “la gran promesa y la gran incógnita, ya que hay que comprender que es una región que al igual que pasa con Latinoamérica, tienen muchos mundos diferentes y hemos pagado esa curva de aprendizaje”.

Llaman la atención los casos de Egipto, Túnez y Marruecos, que deberían beneficiarse de unas importaciones de petróleo a mejores precios, pero que, no obstante, se enfrentan a unos mayores riesgos de seguridad por la situación de vacío de poder en Irak, Libia y Siria.  Por este motivo, la bajada de los precios del petróleo continúa arrojando una sombra de incertidumbre económica sobre los países de la zona CIS, particularmente para los mayores socios comerciales de Rusia en la región, como Bielorrusia y Kazajistán.

República Dominicana, Ecuador y Panamá, entre los siete upgrades

En el otro lado de la balanza, destaca entre los principales movimientos siete subidas de países que han mejorado su calificación de riesgo con respecto a la anterior edición: República Dominicana, Ecuador, Georgia, Laos, Panamá, Suazilandia y Zimbabue.

En concreto, República Dominicana y Ecuador marcan el paso de estos upgrades principalmente impulsados por sus relaciones con Estados Unidos y su afluencia de capitales de este país como inversor. “Están teniendo unos repuntes económicos interesantes, así como una dinamización de la inversión pública y una estabilidad política”, remarcó el director de Caución y Riesgo Político de AON.

La recuperación del ciclo económico de EE.UU. incluye en la gran competencia que se está generando en el mercado con unos tipos bajos o nulos, así como la afluencia de capital inversor que facilita la competencia y el flujo del crédito como es el caso de EE.UU. en países como Centroamérica, matiza Villarrubia.

También llama la atención los casos concretos de Laos, Suazilandia y Zimbabue gracias sobre todo “a importantes movimientos de capital que genera facilidad en los créditos”.

Análisis de tres capas

En cuanto a los futuros riesgos, sobresalen los cibernéticos ya considerados una tendencia actual a tener en cuenta. El bróker, como viene siendo habitual, ha analizado los riesgos políticos de 163 países, midiendo los niveles de riesgo derivados de la transferencia de divisas, el impago de deuda soberana, las interferencias políticas, las interrupciones de la cadena de suministro, los riesgos legales y regulatorios y la violencia política. Desde hace dos años, se analizan tres nuevos iconos: la facilidad para hacer negocios, la vulnerabilidad del sector bancario y la capacidad de los gobiernos para ofrecer estímulos fiscales.

Paul Domjan, managing director de Roubini Country Insights, subrayó que “las actualizaciones trimestrales siguen aportando una foto actualizada de la evolución de los riesgos, ayudando a los inversores a responder rápidamente a las incidencias y a cubrir adecuadamente su exposición al riesgo o a aprovechar nuevas oportunidades”. Pedro Tomey, managing director y CRO de AON, reseñó en la presentación la importancia de acompañar a los clientes allá donde quieren invertir y en este sentido, “el Mapa pone de manifiesto el valor de combinar el análisis y estudio de mercado por país realizado por RGE con nuestra experiencia en la gestión del riesgo político”.