Solvencia II probablemente se implementará en 2016 ahora que los reguladores han emitido las directrices sobre algunas de las partes de la regulación de capital basado en el riesgo para las aseguradoras y reaseguradoras en Europa, y ahora que las conversaciones trilaterales entre la Comisión Europea, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo están en marcha.
Así lo reveló ayer tras el discurso de apertura del presidente de FERMA, Jorge Luzzi, Karel Van Hulle, ex jefe de pensiones y seguro de la Comisión Europea, durante el foro bianual de la Federación, iniciado con una recepción el domingo por la noche para más de 1.400 delegados en el Centro de Conferencias MECC, en la ciudad holandesa de Maastrich.

Seguros sigue siendo el único sector importante de la economía mundial para el que no existe ni una norma de contabilidad internacional, ni un marco de solvencia acordado a nivel internacional, dijo Van Hulle, quien se retiró de su cargo en la Comisión Europea en marzo y ahora es profesor universitario.

OBSTÁCULOS A LA REGULACIÓN GLOBAL ASEGURADORA

Dirigiéndose a los delegados del Forum de FERMA, Van Hulle dijo que hay una concienciación cada vez mayor en todo el mundo, no sólo en Europa, sobre la necesidad de un régimen de regulación de solvencia basada en el riesgo, pero también ciertos problemas a superar en el logro de ese objetivo. Por ejemplo, según aludió, los reguladores de seguros suelen tener menos recursos que sus contrapartes bancarias.

En su opinión, más retrasos en la aplicación de Solvencia II podría comprometer la capacidad de las aseguradoras europeas para ofrecer protección a sus clientes en un mundo con riesgos crecientes. “La industria de seguros será cada vez más importante en este mundo, pero sin una gestión de riesgos sólida y un régimen de solvencia basado en el riesgo, las aseguradoras no serán capaces de cumplir dado que carecen de datos y herramientas”, aseveró.

La entrada en vigor de Solvencia II está programada oficialmente para 2014 pero “es probable que ahora sea en 2016” antes de que pueda aplicarse plenamente, apuntó. Uno de los principales impedimentos se refiere a la práctica continuada de la configuración de algunos productos de seguros de vida con garantías a largo plazo para el rendimiento de las inversiones en un nivel fijo. A raíz de la crisis financiera, que ha reducido las tasas de interés a menos del 1% en muchos países de la UE, estas garantías simplemente ya no son sostenibles. Además, la crisis financiera mundial que comenzó en 2008 ha contribuido a los retrasos en el progreso de Solvencia II -señaló-, así como los reguladores dirigieron su atención hacía a la reforma bancaria, que fue visto por algunos como más urgente que la revisión de las normas de seguros, entre otros factores.

Además, la cuestión de la inclusión de las compañías, especialmente las aseguradoras de seguros patrimoniales, como aseguradoras sistémicamente importantes aún no se ha resuelto por completo, a pesar de que se espera que una serie de grandes compañías y reaseguradores internacionales del mundo sean designados como tal.