La industria aseguradora ha propuesto seis alternativas para amortiguar el gasto que enfrenta el Gobierno por las enfermedades crónicas que sufre la población mexicana, que se reflejan en el estudio ‘Hacia la cobertura universal de la protección financiera de la salud en México’, elaborado por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), la Fundación Mexicana FunSalud y la Universidad Anáhuac.
Las opciones son: que el sector público permita a las aseguradoras privadas ser administradoras de pagos o participar en la transferencia de la prima de coberturas de salud; crear pólizas complementarias y suplementarias para los seguros públicos; que las aseguradoras privadas ofrezcan un seguro popular para la clase media; complementar el seguro popular ya existente mediante incentivos para la clase media; la protección de microempresarios; y la creación de una cobertura exclusiva para enfermedades crónicas.

“La implementación de cualquiera de los escenarios no requeriría cambios legislativos, sólo el establecimiento de reglamentos específicos para la participación pública co-privada de la protección financiera”, se menciona en el estudio, que añade que a la vez se estimula la inversión para la innovación y el desarrollo tecnológico, informa ‘La Razón’.