La Alianza del Pacífico quiere impulsar las inversiones financieras, y dentro de éstas, los principales actores en activos bajo gestión son las administradoras de fondos de pensiones (AFP), que pueden invertir en otro país del bloque comercial sin que esta inversión esté considerada una inversión extranjera.
Según un reportaje elaborado por ‘Funds América’, las AFP tienen un límite para invertir en el extranjero que varía según el país. En Chile, la industria más desarrollada por tradición y la más abierta, es del 80%. Pero los fondos de pensiones sólo tienen invertidos en el exterior unos 60.000 millones de dólares, lo que representa el 41% de sus activos con datos de agosto de Vision Advisors.

En el caso de Colombia también es elevado, con un 40% para el fondo conservador, un 60% para el moderado y un 70% para el de mayor riesgo. Pero diferente es en los otros dos países de la Alianza del Pacífico ya que en Perú el límite está en el 36%. La Ley refleja que se ampliará hasta el 50%, algo que está llevando a cabo el Banco Central paulatinamente. Los fondos de pensiones se encuentran casi en el límite. En México, también poco a poco introduce mejoras en su sistema previsional, el techo es de un 20%, a lo que hay que sumar las restricciones que tienen para comprar cuotas de fondos extranjeros.

El ministro de Economía y Finanzas de México, Luis Miguel Castilla, confirmó este martes el acuerdo con sus homólogos de Chile, Perú y Colombia para fomentar la inversión de los fondos de pensiones en acciones y bonos locales. Es un paso en paralelo al desarrollo del MILA, índice que pretende agrupar a las empresas que cotizan en bolsa de los cuatro países.

“A Chile esta medida no le afecta tanto, porque las AFP están lejos del límite. En México y en Perú sí puede afectar positivamente, porque las administradoras están cerca del límite”, arguye Eduardo Escario, director Internacional de Desarrollo de Negocios y Ventas Regionales de Van Eck, gestora internacional especializada en ETF. Aun así, la iniciativa tiene varias cosas que concretar, apunta, ya que por ejemplo, si sólo se considerará doméstica la inversión directa en acciones y bonos, o también en fondos cuyo subyacente esté en uno de estos países. Y asimismo, si serían sólo los productos registrados en Latinoamérica o también los extranjeros, como el ETF de iShares sobre Perú.

“Habrá que definir qué pasa en caso de que se invierta en un fondo. En cualquier caso puede ayudar a diversificar un poco mejor los portafolios de las AFP y que tengan más liquidez, pero la renta variable de los cuatro países se mueve de forma similar. Y el impacto en las gestoras extranjeras no parece que vaya a ser muy grande. Beneficia a las acciones de las empresas de la región si consiguen recibir mayor inversión y a las gestoras locales que operan en estos países”, explica Eduardo Escario. “Lo que tendría mayor efecto y sería muy positivo es que Perú y México ampliaran el límite para invertir en el exterior como hizo Chile”, concluye.