Jean Louis Hernández, hasta hace una semana director actuarial y de Estadística de MUTUA MADRILEÑA, ha dejado la aseguradora para incorporarse a AXA como responsable actuarial para toda la división de Región Mediterránea y Latinoamérica (MedLa). Por otro lado, la filial española de AXA tiene previsto desprenderse de forma selectiva de un ahorro gestionado en seguros de vida de 250 millones de euros, que tiene comprometida una rentabilidad asegurada con sus clientes, según una información que publica hoy ‘Expansión’.
Hernández ya trabajó en AXA hasta su incorporación a la mutua en junio de 2008. Fue director actuarial de AXA ESPAÑA entre 2005 y 2008 y anteriormente trabajó en DIRECT SEGUROS.

La Región MedLa incluye las operaciones del grupo galo en Italia, España, Portugal, Grecia, Turquía, México, Marruecos, Brasil, Colombia y el área del Golfo Pérsico; en total 24 países. El pasado año alcanzó unos ingresos por primas de 6.384 millones de euros en Vida, con un incremento del 15%, y 7.440 millones en No Vida (+1%). Esta división regional emplea a cerca de 600 trabajadores.

Aunque la salida de Hernández se ha producido hace una semana, la realidad es que había comunicado su decisión a la MUTUA MADRILEÑA, directamente al entonces director general del Área Aseguradora, Juan Hormaechea, con tres semanas de antelación. De momento, no se ha cubierto su puesto y el grupo se encuentra en proceso de la elección de su sustituto.

AXA ESPAÑA cede negocio a otras aseguradoras de Vida

Por otro lado, la filial española de AXA tiene previsto desprenderse de forma selectiva de un ahorro gestionado en seguros de vida de 250 millones de euros, que tiene comprometida una rentabilidad asegurada con sus clientes, según una información que publica hoy ‘Expansión’. La entidad se ha fijado un plazo máximo de tres años para realizar esta operación, aunque no descarta cerrarla en seis meses si es posible. AXA ESPAÑA ya ha zanjado varias operaciones de este tipo en las que ha trasladado parte de sus clientes.

Esta estrategia responde a las nuevas exigencias de capital requeridas por Solvencia II que entrará en vigor el próximo 1 de enero.