ING anunció ayer en un comunicado la intención de vender aproximadamente 30 millones de acciones de su filial de seguros, inversión y pensiones de Estados Unidos, lo que equivaldría a una participación en la subsidiaria de alrededor del 11,5%. Tal y como informa el grupo holandés, esta venta reducirá su participación en la entidad estadounidense desde aproximadamente el 71% hasta alrededor del 60%. Los ingresos que genere la operación se utilizarán para reducir deuda del grupo, según explica.
Esa oferta de venta incluirá asimismo una opción para que los compradores adquieran hasta 4,5 millones más de acciones adicionales cuando, una vez completada con éxito esta primera fase, ING ponga en marcha una nueva operación con el objetivo de reducir su participación hasta un 58%.

El calendario final, el tamaño de la oferta y el precio aún no han sido determinados y siguen estando sujetos a varias condiciones, incluida la situación del mercado. ING asegura que la venta de esta participación en su filial estadounidense no tendrá ningún impacto en su cuenta de beneficios y pérdidas. ING ya había anunciado su intención de reducir con el tiempo su participación restante en ING US; esta decisión está en la línea con su estrategia de separar y desinvertir en sus negocios de seguros y gestión de inversiones.