En este primer semestre del año, el análisis de las catástrofes naturales ha estado marcada por el terremoto en Nepal y por la ola de calor que afectó a India y Pakistán, que han costado la vida a alrededor de 12.000 personas. Las a nivel global muestran que en el primer semestre del año más de 16.000 personas murieron por motivos relacionados con los fenómenos meteorológicos severos y terremotos.

El último informa elaborado por MUNICH RE y presentado ayer pone de manifiesto que, a finales de junio, el número de personas que perdieron sus vidas en catástrofes naturales fue mucho mayor que en el año anterior (2.800 personas), pero también mucho más baja que la media de los últimos 30 años (27.000 fallecidos). En esta línea, tanto las pérdidas totales como las pérdidas aseguradas estaban por debajo de los valores medios a largo plazo. El coste económico total en el primer semestre de 2015 fue de 35.000 millones de dólares (31.787 millones de euros), mientras que el valor promedio de los últimos 30 años es de aproximadamente unos 64.000 millones de dólares (58.125 millones de euros), ajustada por inflación.

En cuanto a las pérdidas aseguradas en lo que va de año, hasta ahora han sido de 12.000 millones de dólares (10.898 millones de euros), una cifra menor en comparación con el promedio a largo plazo que fue de 15.000 millones (13.623 millones de euros).

La catástrofe natural más costosa para la industria de los seguros registrada hasta el momento ha sido una serie de tormentas invernales que azotaron el noreste de Estados Unidos y Canadá a finales de febrero. La pérdida asegurada fue de 1.800 millones de dólares (1.634 millones de euros), con un coste económico total de 2.400 millones (2.179 millones de euros).