“El cambio climático genera ya impactos a la sociedad internacional y se requieren acciones globales urgentes para enfrentarlo”, afirmó ayer el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, en el último día de sesión de la 24 Convención de Aseguradores de México (CAM). El ejecutivo reafirmó que su principal apuesta es el impulso a la energía renovable para mitigar las Emisiones de Gas Efecto Invernadero y establecer precio a la contaminación.
Los daños por el aumento de la temperatura se traducen en sequías, inundaciones, huracanes, a la elevación del nivel del mar e impactan al sistema de alimentos, advirtió el también Premio Nobel de la Paz 2007 y agregó que 50% de las especies que existen podrían extinguirse, tal y como informa ‘El Economista’. “¿Por qué esto no se ve reflejado en nuestro mercado?”, se preguntó Al Gore, “porque se considera como una externalidad, como algo indecible y que no se le pone precio, (pero) sí tenemos una alternativa. Podemos tomar una decisión, hay herramientas que podemos utilizar: nuestras democracias, nuestros sistemas políticos y nuestros mercados. Para poder aprovechar nuestro sistema de mercado tenemos que ponerle un precio a la contaminación para que se tome en cuenta”, afirmó.

La evidencia “es inaudible” y se requieren acciones urgentes para abordar el problema del cambio climático. Uno de ellos es generar electricidad a través de fuentes renovables, sugirió el exvicepresidente de EU, y celebró que existan países en donde se están tomando pasos en esa dirección.

En 79 países, en el primer trimestre del 2014 el precio de la electricidad solar y fotovoltaica se igualó a otras fuentes y ha ido a la baja, aseguró. Hace 12 años la proyección era que para el 2010 el mundo iba producir 1 gigawatt por año de electricidad a través de estas fuentes renovables, y la realidad es que se superó por 17 veces más. “El año pasado la superamos 39 veces, en este año superaremos esa proyección 54 veces más”, agregó.

Ello, aseguró, es una curva exponencial que tiene un gran impacto. El costo de este tipo de energías está bajando en promedio entre 15 y 17%; de tal manera que, en seis años, más de 82% de la población mundial va a vivir en regiones donde la energía fotovoltaica será más barata que la energía promedio. “No me importa qué es lo que digan los que contaminan con carbón o los otros activistas. Esto marca una gran diferencia entre ser más barato y más caro”, sostuvo.

Algunas cifras que reveló el ejecutivo es que el mundo gasta 7.000 millones de dólares subsidiando el carbón y otras fuentes de energía sucia, en Estados Unidos solamente 5.000 millones de dólares. Sin embargo, advirtió que de no tomar acciones la situación climática a nivel global sólo tenderá a empeorar: en los últimos 25 años el calentamiento global se aceleró en 85% y los últimos 10 años han sido los más calurosos que la humanidad ha registrado.

Hay 319 municipios altamente vulnerables al cambio climático

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en combinación con la Cruzada Nacional Contra el Hambre, ha identificado a 319 municipios altamente vulnerables al cambio climático y que viven en situación de pobreza; comunidades a las que se le darán prioridad en inversión pública, informó Rodolfo Lacy Tamayo, subsecretario de Planeación y Política ambiental.

Entrevistado por el diario en el marco de la XXIV Convención de Aseguradores de México (CAM), el funcionario de la Semarnat puntualizó que estos municipios, por sus características geográficas, climáticas y topográficas, son altamente vulnerables a los cambios de clima, en especial cuando hay eventos atípicos hidrometeorológicos extremos. Ello, sumado a que viven en condiciones sociales y de desarrollo rezagadas, las vuelve altamente vulnerables. Estos poblados -localizados en general en las serranías, planicies costeras, zonas ubicadas en potencial peligro por cauces de agua o localizados en áreas donde impacta la sequía- son municipios que albergan personas con incapacidad de enfrentarse económicamente a problemas extraordinarios, como podría ser un ciclón o un deslave. “Los hemos clasificado para darles prioridad en inversiones públicas o programas de subsidios y apoyos al desarrollo de las comunidades”, afirmó Lacy Tamayo.

Durante su participación en la CAM también se refirió a que en la actualidad existe una desproporción en materia de prevención hacia este tipo de fenómenos, y el gasto que se destina de manera correctiva para reconstruir la infraestructura dañada.