La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha realizado un informe en el que se señala que a partir de 2011 alrededor del 60% de los edificios construidos en México se llevaron a cabo sin emplear las normas de construcción vigentes en el país. De esta manera, se señala, los ciudadanos estarían en riesgo ante un terremoto o cualquier otro tipo de desastre natural.
Según recoge La Razón, entre 2000 y 2013 sólo en México el coste de los desastres naturales ascendió a los 2.000 millones de dólares al año, según los datos que maneja el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

El informe de la OCDE indica que en el país hay factores de infraestructura que intensifican los riesgos en caso de cualquier catástrofe natural como es la mala planificación urbana, la ineficiente aplicación de normas de construcción, la baja renovación de edificios antiguos y el uso de materiales inadecuados. Estos riesgos pueden conllevar que ante un siniestro, éste cueste hasta tres veces más.

Recientemente, el director de Daños y Autos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Luis Álvarez, señaló que si en estos momentos ocurriera un seísmo como el de 1985 en el país, las pérdidas económicas ascenderían en al 10% del Producto Interior Bruto.

En la última década las pérdidas económicas a nivel mundial por catástrofes naturales y sociales, como pandemias, ascendieron a los 1,5 billones de dólares, según los datos del organismo internacional.