“Es poco probable que las aseguradoras mexicanas vean impactos significativos en sus resultados derivados del terremoto de Chiapas, en México, el pasado 7 de septiembre, principalmente debido a la baja penetración de los seguros en las áreas afectadas, la fortaleza de las reservas para catástrofes y el uso del reaseguro”, estima Fitch Ratings en su último informe.

  • El terremoto mexicano más destructivo en términos de pérdidas aseguradas fue en 1985, con 440 millones de dólares de pérdidas. Aunque el suceso del 7 de septiembre fue de mayor magnitud a 8,2 grados, según una información preliminar y tal y como se desprende del enfoque conservador de las reservas para siniestros y reaseguros, no debería tener un impacto significativo en los resultados del sector asegurador.

    Las pérdidas se concentran principalmente en Chiapas, Oaxaca y Tabasco, que se tratan de estados con niveles relativamente bajos en cuanto a la protección de seguros; sólo el 2,9% del total de las primas brutas emitidas (GWP por sus siglas en inglés) y el 1,7% de las primas netas emitidas corresponden a seguros contra terremotos. Las pérdidas se esperan principalmente en infraestructura, edificios comerciales y viviendas y, en menor medida, en automóviles, pero sin efectos significativos en los resultados del sector.

    "El sector asegurador mexicano está bien preparado para hacer frente a las pérdidas por terremotos y a los eventos hidrometeorológicos, dada su protección de reaseguro de catástrofes", detalla el informe. Para los productos de no vida, excluyendo los seguros de automóviles, la industria cede el 67,4% de GWP y la pérdida máxima promedio bajo la prioridad de los programas de reaseguro de catástrofes representa sólo el 2,3% del total del capital.

    También pone de relieve el informe que los aseguradores con exposición al riesgo de catástrofe mantienen amplias reservas y también poseen amplios niveles de capitalización para contener los riesgos, subraya Fitch. Las reservas catastróficas totalizan alrededor de 1.900 millones de dólares, lo que representa el 36% del total de los fondos propios del sector.

    Fondo de ayuda para desastres

    Desde la agencia se recuerda además que en el caso de México, el país cuenta con un fondo de ayuda para desastres de 349 millones de dólares y un bono paramétrico para catástrofes que protege al país hasta los 360 millones de dólares, de los cuales 150 millones están disponibles dada la magnitud del terremoto. El país también posee 100 millones y 110 millones de dólares disponibles para socorrer a los damnificados por los huracanes en sus costas atlántica y pacífica, respectivamente.

    "Seguiremos analizando la información sobre las pérdidas por terremoto a medida que esté disponible y seguiremos comentando si esto conduce a cambios en nuestras expectativas para cualquier compañía individual o para el mercado en su conjunto", concluye la agencia.