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“Las perspectivas para el sector mundial del Reaseguros en 2018 siguen siendo negativas ya que los beneficios se verán sometidos a una mayor presión por la caída de los precios y los bajos rendimientos de las inversiones”.

  • La afirmación es de Fitch, en su informe anual sobre el sector recientemente publicado. No obstante, la fuerte capitalización en toda la industria  hace que la agencia no espere ningún impacto significativo en las calificaciones de las compañías durante los próximos 12 a 18 meses, aunque considera que el margen de maniobra “se está reduciendo, especialmente después del huracán Harvey”. Un mayor deterioro en los beneficios, más allá de expectativas actuales de la agencia, podrían conducir a acciones negativas en los ratings.

    Fitch espera que los precios continúen disminuyendo el próximo año, a medida que el crecimiento de las formas alternativas de capital intensifique la competencia en los negocios. “Esta evolución vendrá impulsada principalmente por el segmento de reaseguro colateral, en el que es probable que los fondos amplíen su capacidad con márgenes de precios más bajos”, indica la agencia que ve también probable que las condiciones del mercado para la emisión de bonos de catástrofe se mantengan favorables en 2018, “ya que los inversores buscan diversificar los riesgos”.

    En el primer semestre del año, las pérdidas por catástrofes han sido inferiores a la media, lo que ayudará al sector a absorber las pérdidas relacionadas con el huracán Harvey en la segunda mitad del ejercicio. “Es poco probable que estas pérdidas sean suficientes para impactar en los precios fuera de las áreas directamente afectadas y, en general, esperamos que el impacto de Harvey en los reaseguradores sea manejable, ya que las pérdidas aseguradas pueden recaer en gran medida sobre los aseguradores primarios”, anticipa la agencia.

    No obstante, los daños provocados por este huracán pueden dejar a algunos reaseguradoras a punto de agotar sus presupuestos para catástrofes durante el año, lo que significaría que una mayor siniestralidad por de catástrofe en el resto de 2017 podrían ejercer una presión significativa sobre su rentabilidad. “Esto, a su vez, podría ejercer presión sobre las calificaciones, ya que la continua erosión de la rentabilidad en los últimos años ha dejado poco margen para un mayor deterioro de las medidas clave en las calificaciones actuales”.

    En combinación con los bajos rendimientos de las inversiones, que probablemente persistirán en 2018, la importante disminución de los precios de las primas en los últimos años ha dificultado a los reaseguradores la posibilidad de realizar operaciones con un margen de beneficios superior a su coste de capital. Además, su capacidad de utilizar las reservas del año anterior para mitigar la presión sobre los beneficios operativos también está disminuyendo “y no esperamos que las empresas puedan mantener las liberaciones de reservas en sus niveles actuales a medio plazo”.

    La previsión de la agencia para la muestra de reaseguradoras analizadas es que su ratio combinado medio sea el próximo año del 96,9%, con un ratio operativo del 89,9%. “Si estos porcentajes subieran a más del 100% y el 90%, respectivamente, a medio plazo las perspectivas de los ratings de las entidades podrían ser negativas”, concluye.