Las actuales calificaciones asignadas a las compañías de seguros de Daños en Nicaragua y México no se verán afectadas por los terremotos acontecidos, recientemente, en estos países, afirma Fitch. No obstante, según el comunicado de la agencia de calificación a fecha del 24 de abril aún es pronto para tener estimaciones precisas sobre las pérdidas en daños asegurados para cualquiera de estos eventos.
Basándose en los datos preliminares, se sabe que en su mayoría son daños menores en viviendas y edificios paredes agrietadas y roturas de cristales que, en algunos casos, incluso ni superan los deducibles aplicables a las pólizas. “Las pérdidas esperadas de estos eventos deberían ser fácilmente absorbidas por las aseguradoras”, afirma Fitch. Al margen de lo anterior, la agencia señala que por lo general las aseguradoras en ambos países cuentan con una adecuada cobertura de reaseguro y de reservas catastróficas para mitigar las potenciales pérdidas.

Cabe recordar que Nicaragua experimentó un terremoto el jueves 10 de abril que sacudió la capital del país y fue seguido de fuertes réplicas. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo tuvo una intensidad de 6,2 en la escala de Richter. Poco después, tuvo una réplica de 5,1. Junto a este sismo, en menos de 24 horas de los temblores del jueves, ocurrió otro terremoto de 6,6 en la escala de Richter a una profundidad de 86 kilómetros con su epicentro a unos 35 kilómetros al sur de la capital nicaragüense, Managua. De acuerdo con datos oficiales preliminares, los terremotos habían dejado cerca de 800 casas dañadas, 200 personas heridas y al menos un fallecido.

En el caso de México, en la mañana del 18 de abril, un terremoto de 7,2 grados en la escala de Richter sacudió el suroeste del país; a 37 km hacia el norte del municipio de Tecpan de Galeana. El epicentro fue a 273 kilómetros de la ciudad de México, entre las ciudades turísticas de Acapulco y Zihuatanejo. De acuerdo con el USGS, el terremoto se produjo a una profundidad de 24,0 kilómetros, y sin amenaza de tsunami.

EL SEGURO EN AMBOS MERCADOS ACUMULAN AMPLIOS NIVELES DE RESERVAS CATASTRÓFICAS

Las aseguradoras en estos países normalmente gestionan su exposición al riesgo catastrófico con contratos de reaseguro de exceso de pérdida con niveles de prioridades y capacidades conservadoras, señala la agencia.
Además, Fitch considera que las aseguradoras en ambos mercados han acumulado amplios niveles de reservas catastróficas en los últimos años.

El marco normativo actual en México y Nicaragua sigue enfoques conservador es respecto a protecciones de Perdida Máxima Probable, (PML, por sus siglas en inglés), a través de reaseguro y reservas ante eventos de la naturaleza, apunta la agencia. En Nicaragua la reserva catastrófica en ningún momento debe ser menos del 40% de las primas retenidas. En el caso de México, la regulación requiere establecer sublímites de constitución de reservas catastróficas para los terremotos, el objetivo meta es acumular reservas hasta que las empresas son solventes para un evento de 1.500 años de recurrencia.

Teniendo en cuenta la amplia cobertura tanto de reaseguro como de reservas, y con base en los datos preliminares de terceros respecto a los daños causados a la infraestructura, carreteras, edificios y viviendas, Fitch estima que poco probable un impacto significativo en la solvencia así como en las calificaciones de las aseguradoras a raíz de estos eventos; sobre todo teniendo en cuenta los bajos niveles de aseguramiento en las zonas más afectadas. “Este comentario refleja solamente una evaluación inicial y preliminar; por tanto existe la posibilidad de que los resultados reales puedan diferir de estas expectativas”, matiza Fitch, que concluye añadiendo que proporcionará comentarios adicionales en caso de cambiar sus puntos de vista, ya sea para el mercado en su conjunto o para cualquier empresa en lo individual.