En la última década, los entes reguladores en los países latinoamericanos que han sido analizados por Fitch Ratings, han trabajado eficazmente en consolidar los lineamientos de los fondos de inversión, explica la agencia de calificación. “La finalidad es fortalecer el marco regulatorio y operacional que rige a las administradoras, a través de reglas para la administración de riesgos y los gobierno corporativo. Asimismo, la regulación contribuyó al acceso de información detallada de los fondos, al buscar continuamente una mayor transparencia y calidad en la misma”. Así se pone de manifiesto en el informe publicado por Fitch Rating bajo el título ‘Convergencia en los Marcos Regulatorios de Fondos de Inversión de Latinoamérica’
En general, Fitch remarca en el informe que percibe una gran similitud entre las regulaciones de los países latinoamericanos en los que tiene presencia. Entre los aspectos que la calificadora considera básicos para analizar la operación de fondos se encuentran: gestión de riesgos, información otorgada tanto a la autoridad como a los inversionistas, criterios contables, lineamientos de valuación y proveeduría de precios, y reglas para el establecimiento del régimen de inversión.

Cada país presenta sus propios retos conforme a las particularidades de su mercado; sin embargo, uno de los más importantes es continuar avanzando en la consecución del fortalecimiento de los procesos de las administradoras y los fondos, a fin de siempre salvaguardar los recursos de los inversionistas. A raíz de la volatilidad de los mercados financieros durante los últimos años, apunta la agencia, uno de los aspectos en los marcos regulatorios que en general se ha reforzado más es el control de riesgos, al introducirse medidas específicas para su monitoreo y para ofrecer información con mayor claridad al público inversionista.

En la mayoría de los países analizados por la agencia se observa que las autoridades han requerido la calificación de los fondos de deuda, ya sea en forma directa o indirecta; esto es, cuando los fondos (que pueden ser objeto de inversión institucional o de fondos de pensiones) requieren contar con una calificación. Esto refleja la importancia que los reguladores le han otorgado a las calificaciones, como una fuente adicional para proveer información sobre los riesgos a los que están expuestos los fondos.