Los bajos rendimientos de las inversiones y la búsqueda de rentabilidad han aumentado los riesgos a largo plazo para las reaseguradoras y contribuirán a una caída de precios y a unas ganancias más débiles en 2015 y los años siguientes, augura Fitch. “Los bajos tipos de interés van a ejercer presión sobre las ganancias de todos los reaseguradores en 2015 debido al impacto en la rentabilidad de las inversiones. Sin embargo, el impacto secundario –como es el rápido crecimiento de reaseguro alternativo, en el que los inversores buscan obtener mejores rendimientos- es una mayor amenaza a largo plazo a causa de la erosión potencialmente permanente de los márgenes de beneficio para los productos de reaseguro”, detalla la agencia con motivo del Rendez-Vous de Montecarlo.

El trabajo constata que, sin embargo, los nuevos riesgos, consecuencia de los cambios tecnológicos, sociales y regulatorios, y un crecimiento económico más fuerte incrementarán la gravedad de los siniestros y generarán más demanda de este tipo de coberturas. En concreto, se apunta, “es posible que el riesgo cibernético y la responsabilidad civil de tecnologías emergentes, como la fractura hidráulica y los vehículos autónomos, adquieran más importancia entre los siniestros”.

También se constata que “las aseguradoras están preocupadas por una posible acumulación de riesgo, en la que las pérdidas aseguradas causadas por un evento pueden afectar a múltiples compañías, países, industrias o ramos de negocio”. Todo ello hasta el punto de que “es probable que el crecimiento de los siniestros retorne a los niveles anteriores a la crisis”, se afirma.

El informe resalta asimismo que “las reservas redundantes para siniestros de años anteriores han sido otro factor que ha respaldado la rentabilidad de las aseguradoras en los últimos años. Sin embargo, un repunte del crecimiento de los siniestros de responsabilidad civil ejercerá presión sobre las reservas, y un descenso acelerado de las mismas en caso de siniestros graves podría erosionar la rentabilidad de las carteras de negocios existentes”. Con esta perspectiva, se plantea a las aseguradoras la necesidad de “aprovechar su experiencia en la suscripción para mejorar la fijación de precios. Igualmente, deben mantener la fortaleza de capital para gestionar la naturaleza de largo plazo del negocio”.