Fitch ha confirmado en ‘A-’ la calificación de solidez financiera de las principales filiales operativas de MAPFRE, al tiempo que la nota de deuda (Issuer Default Rating ) del grupo queda en 'BBB +'. Las perspectivas sobre ambas es ‘estable’. Esta ratificación de los rating del grupo refleja el “sostenido y sólido rendimiento operativo y la consistente y fuerte capitalización” de la aseguradora, “a pesar de las difíciles condiciones económicas en los mercados en los que opera el grupo”, señala la agencia en su informe. Esta resistencia también se refleja en la nota de fortaleza financiera de las filiales, que está un escalón por encima de la calificación soberana española (‘BBB +’ / estable). Fitch recuerda que el grupo registró el pasado año un ratio combinado del 98,6%, superior al 95,8% de 2014, debido al aumento de la siniestralidad relacionada con eventos climáticos en Estados Unidos. “Sin embargo, el ratio combinado promedio de los últimos cinco años sigue siendo fuerte, en el 96,5%, y esperamos que el grupo mantenga a futuro sus robustos desempeños técnicos”, matiza. Por otro lado, la agencia indica que la reducción en un 6% de los fondos propios responde a la depreciación monetaria en países de América Latina, un mercado central para MAPFRE, y un menor valor de mercado de la cartera de inversiones del grupo en el segundo trimestre. En todo caso, la relación de regulación de Solvencia I del grupo “sigue siendo fuerte”, en el 255% a finales de 2015 (259% un año antes). La relación de los instrumentos de renta fija española sobre los recursos propios, sin embargo, se mantuvo alta en el 157% en 2015 (2014: 142%), lo que deja al grupo expuesto “sustancialmente” a la economía española. Finalmente, la agencia señala que el actual rating del grupo refleja también su “sólida franquicia y su red distribución en España y Latinoamérica, especialmente en Brasil”.