El ‘X Foro ADECOSE’ acogió una mesa redonda con el título ‘Renovaciones: la visión de las aseguradoras’ en la que participaron tres directivos de compañías de seguros (Enrique Huerta, consejero delegado de GRUPO LIBERTY SEGUROS; Fernando Pérez-Serrabona, director general de SOLUNION; y Alejandro Jiménez, presidente ejecutivo de W.R. BERKLEY) y un representante de una reaseguradora (Beat Candrian, director general de SWISS RE IBÉRICA).

Huerta transmitió un mensaje positivo, ya que, si bien reconoció que hasta 2015 es probable que no se crezca en primas en seguro de No Vida y que a partir de ese año los crecimientos, a medio plazo, no superarán el 2% anual, “los retornos son muchos mejores que en otros países en los que operan nuestros accionistas”. Asimismo, es optimista con el futuro de los mediadores (“a largo plazo, el canal mediado seguirá manteniendo su relevancia en el sector”), a los que pidió que refuercen y hagan hincapié en su ventaja competitiva: el asesoramiento.

Pérez-Serrabona apuntó que en el seguro de Crédito los corredores canalizan el 38% del negocio, pero que en el caso de SOLUNION ronda el 70%. “Para nosotros, el corredor es un socio de referencia. Por lo tanto, las mejores perspectivas son buenas para el ramo, para nosotros y también para los corredores”, apuntó.

Jiménez definió el asegurador como “un negocio complejo” afectado por múltiples factores críticos. Sin embargo, Huerta recordó que el seguro español está dando un retorno de la inversión superior al de otros mercados de nuestro entorno pero que “no debemos dormirnos”. En sus conclusiones, defendió que “la estrategia optimiza el resultado” y puso en valor el modelo de W.R. BERKLEY, “un modelo especialista”. Por eso, defiende que hay que: operar en “áreas donde el conocimiento sea una ventaja competitiva”, apostar por “líneas de negocio, territorios y clientes donde la especialización sea un valor añadido”, “incrementar negocio solo en áreas con beneficios aceptables” y reconocer que “el cambio es constante y el inmovilismo es el peligro”, por lo que hay que diferenciarse y anticiparse.

Por último, Candrian dio su visión personal (“por eso no he traído una presentación, para no dejar pruebas”, ironizó) sobre la situación del mercado español que resumió en una frase: “No hay razón para el pánico pero tampoco para ser complacientes”. El buen retorno de la inversión, el papel del Consorcio de Compensación de Seguros en las catástrofes naturales y el hecho de que en 2011 y 2012 en España no haya habido grandes siniestros son cuestiones positivas. En cambio, en 2013 hay “más frecuencia y más severidad”. Como ejemplos, el accidente del Alvia en Santiago, Pescanova o la sentencia del Supremo sobre cooperativas de viviendas.

Entre los temas de preocupación a medio plazo, se refirió a los cambios en el Baremo de daños personales en accidentes de circulación que podría abrir el abanico de los heridos considerados como “grandes lesionados” en un 34%, lo que supondrá aumento de las indemnizaciones. “Hoy ya tendríamos que cobrar prima para los siniestros que nos toque pagar en tres o cuatro años” con el nuevo Baremo, señaló.