Argentina, Túnez, Bahréin, Turquía, Jordania y Chipre son los seis países que muestran un mayor riesgo, incluso mayor de lo esperado, ante una desaceleración mundial. Otros 12 países también son vulnerables, “por lo que se debe seguir de cerca su evolución si este proceso de desaceleración económica se torna particularmente más fuerte”. La lista incluye países de economía desarrollada como en el caso de Italia.

En cuanto a los mercados emergentes, el informe señala que muchos de ellos son más resistentes a los cambios externos o una desaceleración generalizada de lo que fueron en la crisis de 2008 y 2009. “Esto es posible gracias a una mejor política de acumulación de reservas en divisa extranjera llevada a cabo durante la última década”, se indica en el informe.

Financiación, comercio exterior y materias primas

Respecto a la financiación externa, hay 18 países que son más vulnerables que otros: ocho de ellos están ligeramente más expuestos a una posible crisis mundial, como sucede en el caso de Argentina, Turquía, Chipre y Túnez.

En cuanto al comercio de mercancías, se identifican 45 países –entre los que se encuentran varios con economías desarrolladas-  que dependen de sus exportaciones y que podrían experimentar una desaceleración cíclica significativa. Siete de estos países -entre los que se incluyen Italia, Rumania, Croacia y Vietnam- se enfrentan a mayores riesgos económicos sistémicos, teniendo en cuenta la liquidez externa, los ratios de deuda, tanto pública como externa, y las políticas macroeconómicas.

En lo que respecta al precio de las materias primas, hay 11 países exportadores de commoditiesno combustibles (incluidos Argentina y Sudáfrica) y otros 14 exportadores de energía (entre ellos, Argelia y Omán), que se consideran más vulnerables ante una desaceleración de la economía mundial.