Entre las principales acciones que se están emprendiendo desde la escuela nos revela que sobre todo “estamos focalizados en la Escuela Virtual, con el objetivo de poder llegar a todos los alumnos, incluso en los municipios brasileños más lejanos, pero, también, para poder dar formación a alumnos de otros países, de lengua portuguesa o no”. Una centrada en enseñanza superior, otra en posgrado presenciales y la última más dedicada a la investigación, de la mano del recién estrenado Centro de Investigación y Economía en Seguro. 

¿Actualmente cómo se estructura  Funenseg; número de alumnos y características, especialidades formativas, modalidades de formación?

La Escuela Nacional de Seguros de Brasil tiene 46 años de existencia. Fue fundada inicialmente para formalizar y cuantificar el conocimiento del profesional del mercado de seguros brasileño, en una época en que el mercado se estaba desarrollando y necesitaba nutrirse de profesionales bien formados.

Al principio, las actividades de la Escuela se restringían a la enseñanza técnica, proporcionando al mercado cursos sobre ramos y centrado en la habilitación de los corredores de seguros. Estas actividades se ampliaron hacia la realización de seminarios, talleres y convenios de cooperación técnica con instituciones internacionales. Todos estos proyectos están bajo la gestión de una Dirección Técnica y se realizan en las unidades de la Escuela distribuidas por todo Brasil o en asociación con instituciones locales donde la Escuela no tiene una unidad propia. Incluso, se realiza a través de la Escuela Virtual.

Fue a partir de 2005 cuando se creó un área de enseñanza superior, incluyendo un curso de graduación en Administración de Empresas con línea de formación en seguros y previdencia, que se ofrece en Río de Janeiro y en São Paulo, además de cursos de posgrado presenciales en varias ciudades de Brasil. Más recientemente, la Escuela creó un Centro de Investigación y Economía en Seguro (CPES), que actúa en las áreas de investigación, banco de datos, publicaciones y seminarios, promoviendo actividades ligadas a investigaciones internas y académicas.

Estas tres grandes áreas de educación, que están bajo la gestión de un director general y un presidente, anualmente cuentan con la participación de cerca de 70.000 alumnos, englobando en este número las actividades presenciales y a distancia.

¿Qué tipo de alianzas y acuerdos desarrollan? ¿Tiene las titulaciones reconocimientos y acreditaciones universitarias? ¿Conceden becas y ayudas?

Tenemos convenios con instituciones certificadoras internacionales como The Institutes, LOMA (EE.UU.), CII y Cass Business School (Londres) para ofrecer programas de certificación internacional en portugués e inglés. A través de estos convenios, la Escuela ofrece becas, doctorado y postdoctorado para profesionales del mercado y para estudiantes y profesores, produciendo además tesis sobre temas pertinentes al área de seguros en universidades brasileñas y en el exterior.

¿Cuáles son los planes de expansión de Funenseg? ¿Desafíos y retos de cara al futuro?

Ahora mismo estamos focalizados en la Escuela Virtual, con el objetivo de poder llegar a todos los alumnos, incluso en los municipios brasileños más lejanos, pero, también, para poder dar formación a alumnos de otros países, de lengua portuguesa o no. Un gran paso para la Escuela es el lanzamiento de un curso de postgrado en Gestión de Seguros y Reaseguro a distancia, con inicio previsto para 2018 y ya con un gran número de alumnos inscritos. Tenemos varias clases de este curso en marcha en la modalidad presencial, impartidas en varias ciudades de Brasil. En la modalidad a distancia, un número mucho mayor de alumnos tendrá acceso a este curso, con la consiguiente oportunidad de perfeccionarse y crecer profesionalmente.

“Un gran paso para la Escuela es el lanzamiento de un curso de postgrado en Gestión de Seguros y Reaseguro a distancia, con inicio previsto para 2018 y ya con un gran número de alumnos inscritos”

 

Cultura de certificación

Una de las asignaturas pendientes que tiene la región y que hemos escuchado estos día es mejorar la capacitación en el mercado asegurador, ¿qué falta por hacer, como mejorar o impulsar la formación?

La certificación profesional, un criterio de evaluación de conocimiento ampliamente utilizado en los países desarrollados, es una actividad reciente en Brasil, especialmente en el mercado de seguros, aunque otros segmentos como mercado financiero ya la utilizan desde hace más tiempo. La cultura de la certificación profesional en el mercado de seguros brasileño vino a partir de la quiebra del monopolio del reaseguro, hace cerca de diez años, cuando hubo una gran demanda por profesionales con experiencia en reaseguro. Para atender a la demanda, la Escuela pasó a desarrollar varias actividades, cursos, seminarios, visando el perfeccionamiento del profesional brasileño en el tema, hasta que, en asociación con la FENABER – Federación Nacional de las Empresas de Reaseguro – acabó creando un programa de certificación en reaseguro (CPR – Certificación de Proficiencia en Reaseguro). Más recientemente, por iniciativa de la CNSEG – Confederación Nacional de las Aseguradoras – la Escuela desarrolló un programa de certificación profesional para los profesionales de seguros, la CPC – Certificación Profesional CNSEG.

Profesionales conectados con la modernidad 

¿Cómo visualizan desde la Escuela el desarrollo actual del seguro brasileño? ¿Qué oportunidades y desafíos presenta actualmente el país?

El mercado de seguros brasileño crece por encima del GDP del país y está aumentando su complejidad. Un consumidor más consciente demanda productos más sofisticados, mientras que hay una presión continua sobre los precios. La situación de la economía y la seguridad en el país son, sin duda, otros factores muy desafiantes para el mercado, ya que impactan directamente los seguros. Estos retos no diferente de otros países, las evoluciones tecnológicas del mercado de seguros demandan flexibilidad y adaptación regulatoria. En Escuela Nacional de Seguros de Brasil, en un esfuerzo de adaptación constante, tenemos el desafío de formar profesionales para estos nuevos tiempos, cada vez más conectados con la modernidad y con los conocimientos técnicos adecuados para trabajar, incluso, en los nuevos ramos que van surgiendo.