En entrevista publicada por ‘La Nación’, Bart Pattyn, presidente y CEO de Coface Latinoamérica, se ha mostrado preocupado con la situación de la región y que en el caso concreto de Argentina, el país necesita “valor y decisión” para tomar las medidas necesarias. Este periódico, que habló con Bart Pattyn en el marco de la Conferencia de Riesgo que organiza el grupo asegurador todos los años en Buenos Aires, recordó que en la anterior entrevista, en 2014, el CEO de COFACE Latinoamérica describió con crudeza el panorama local. Sin embargo, aclaró que confiaba en que en 2016 las cosas irían bien para Argentina.
Partiendo de esa base, en la conversación mantenida este año y al ser cuestionado sobre si seguía pensando que 2016 sería un buen año para el país, Bart Pattyn afirmó que “llegó la hora de la verdad. Estamos en un proceso electoral. Los argentinos tienen que elegir qué futuro quieren. Continuar con lo que existe crea sus propios problemas; elegir por el cambio siempre es elegir por incertidumbre pero el cambio puede mejorar las cosas. Diría que en 2016 hay probabilidad de que las cosas mejoren si de verdad eligen el cambio”.

De todas formas aprovechó para matizar que entre la charla de 2014 y la de ahora hay un cambio fundamental en los flujos internacionales que tiene que ver con los precios de las materias primas: petróleo, cobre, acero, soja, que están más o menos a la mitad del precio de hace cinco años. “Y desafortunadamente se ve que este nuevo equilibrio es bastante estable, que no regresaremos en el corto plazo -18 meses- o mediano -tres a cinco años- a los niveles de precios altos de las materias primas”, comentó.

El final de “los años de las vacas gordas”

Sobre la región de Latinoamérica, el CEO de COFACE explicó que “los años de vacas gordas en América Latina estuvieron vinculados con un aumento permanente en los precios de las materias primas y eso, desafortunadamente, se acabó. Si se mira a Argentina hay una dualidad: la situación local que está desconectada con la realidad global y al mismo tiempo es parte de esa realidad”.

Pattyn opina que se está experimentando por toda esta zona geográfica el final del superciclo de las commodities. Y pasa a explicar que “Venezuela con el precio del petróleo en el nivel actual entrará en cesación de pagos. Argentina tiene problemas con la soja y la mala suerte de que la cosecha ha sido muy buena en el mundo. Chile tiene el mismo problema con el cobre y además hay un gobierno de izquierda que quiere gastar más. Ecuador está dolarizado, no pueden ajustar su moneda y el precio del petróleo es parte del presupuesto del Estado. En Colombia 70% de las exportaciones son petróleo; en Perú y México el panorama es parecido. Estamos en una situación bastante preocupante en América latina”.

Al ser cuestionado sobre si la región aprovechó este superciclo de precios para hacer reformas o inversiones que hagan sustentable el crecimiento, Bart Pattyn considera que la situación es distinta en cada país: “Si miramos la economía chilena, que es mucho más pequeña, ahí si se invirtió mucho en infraestructura. Colombia ha tenido por 25 años el problema de los narcos y la inseguridad y ahora, con este bache de superdividendos creó una economía mucho más robusta, de producción. México, aunque gran parte de sus exportaciones son hacia Estados Unidos, se diversificó fuera del petróleo y materias primas. La diferencia se ve entre los que tienen sus playas en el Pacífico y los que dan al Atlántico”.

Y añade que “para la región lo que es de mala suerte es que Brasil tiene muchos de los mismos problemas de Venezuela y Argentina”, pasando a aclarar que Brasil tuvo la posibilidad de consumir su dividendo demográfico: “En este tiempo de superprecios invirtió en crear una nueva clase media, gente que tenía un poder adquisitivo muy bajo y que ahora tienen tarjeta de crédito, televisión, accedió a un auto. Pero eso se consumó”.

Los gastos de producción, el motor de crecimiento de la economía

Por otra parte, aprovechó para subrayar que los gastos de producción son actualmente el gran motor del crecimiento de la economía. “Cómo podemos producir de una manera competitiva y luego distribuir los productos en los mercados que compran -que si miramos, son las economías avanzadas y algunas economías emergentes, casi emergidas-. ¿Dónde invierten las compañías? O bien en su propia casa -las empresas norteamericanas tienen mucha presión para invertir en su propio empleo- o donde se pueda producir de manera barata sin trámites, corrupción, sin muchas restricciones”.