Erick Murillo, director general ejecutivo del Instituto Nacional del Seguro Agrario (INSA) ha repasado los tres años de implementación del Seguro Agrario Universal Pachamama. En una entrevista con ‘La Razón’, Murillo recordó que si bien la implementación del seguro se ha iniciado en los municipios más pobres de Bolivia, el INSA debe concretar modalidades de seguro de acuerdo con las ecorregiones, sistemas y escalas de producción, entre otras características productivas y culturales de Bolivia, matizó el directivo.
“Este 2015 ha sido bueno para la agricultura, el primer año registramos 9,3% de siniestralidad, el segundo 11,3% y este año apenas un 2%”, asevera el directivo. Reveló que partiendo de que “hay aproximadamente 750.000 unidades productivas en Bolivia, los 146.554 productores registrados este año representarían casi el 20% de los agricultores del país. Eso implica que el avance que se ha tenido con el seguro en estos tres años es significativamente importante”.

Preguntado por cómo se puede abarcar más, Murillo reconoce que “es importante mantener el crecimiento sostenido que se ha tenido hasta hoy, pero el avance no solamente depende del Gobierno, sino también de los municipios y gobernaciones, los cuales pueden ir fortaleciendo este proceso. En la siguiente campaña sería ideal llegar a más de 160 municipios y tener más de 320.000 hectáreas aseguradas, con lo que se estaría asegurando más del 30% de la superficie orientada a la agricultura familiar y campesina”.

De cara al futuro, explica que “la experiencia ganada en estos años nos servirá para plantear en el futuro una norma que permita facilitar todo este trabajo de interacción financiera entre las administraciones central y subnacionales (…). La idea es que exista una coparticipación de los diferentes niveles del Gobierno, de tal manera que le demos sustentabilidad al seguro agrario con una política de largo plazo”.