“Con mucha ilusión y responsabilidad porque es una asociación muy representativa”. Así afronta Ángel Martínez-Aldama la Presidencia de Inverco, En entrevista para ‘El Economista’, Aldama adelanta alguno de los cambios que se realizarán en la asociación: “Uno es internacionalizar el sector. No podemos acabar convirtiéndonos exclusivamente en un país de distribución, debemos preservar parte de la gestión. Las instituciones domésticas invierten el 50% de sus activos en España. En la medida en la que la gestión no se pueda consolidar aquí y tenga que irse fuera se invertirá el dinero en productos de terceros, lo que acabará invirtiendo el peso de España en los índices internacionales, que ahora es del 2%”.

Otro es “cambiar la cultura del ahorro, porque en España se ahorra mucho pero mal. Ocho de cada diez euros se concentra en el sector inmobiliario. En la medida en la que se invierta más en productos financieros y menos en ladrillo nos acercaremos a las medias europeas”. Destaca, en este sentido, que “ahora tenemos 105.000 millones de euros en planes de pensiones, que representan un 10% del PIB entre individuales y sistema de empleo, pero con el estándar de la OCDE del 30 por ciento, tendríamos que tener 300.000-350.000 millones”- asevera el presidente de Invervco.

Sobre la carta que el Gobierno iba a mandar a los ciudadanos para que conocieran su futura pensión, reconoce que el hecho de “no informar crea sensación de miedo infundado porque nadie duda de que la pensión pública seguirá existiendo, pero no con los niveles de prestación actuales”.

Según Martínez-Aldama, estamos ante la pescadilla que se muerde la cola. “Sin información, con la tasa de sustitución alta, con las empresas que tampoco quieren financiar gratis las pensiones privadas porque ya financian las públicas y con los sindicatos que dan prioridad a mantener o subir salarios, lo poco que hay en planes de empleo viene de las antiguas prestaciones que tenían las entidades financieras. Si esto no cambia, el sistema de empleo perderá presencia respecto al individual. El problema es que en este último solo ahorran los que tienen capacidad para ello, en principio aquellos con salario por encima de los 35.000 euros”.

Acceso a la entrevista en la web de ‘El Economista’.