Durante los últimos 60 años, el cielo se ha vuelto mucho más seguro. Hoy en día, se calcula que existen más probabilidades de morir alcanzado por un rayo (1 entre 10,5 millones) que de fallecer en un accidente de avión en Estados Unidos y Europa, que con una posibilidad entre 29 millones, registran los mejores récords de seguridad, frente a África que tiene los peores. “Y eso que el sector crece sin cesar: se estima que este año volarán 3.300 millones de pasajeros, nada que ver con los 106 millones que volaron en 1960”. Así se desprende del estudio que ALLIANZ GLOBAL CORPORATE & SPECIALTY acaba de publicar, en colaboración con la Embry-Riddle Aeronautical University, sobre la seguridad en el sector de la aviación.
Pero a pesar de haber mejorado tanto la seguridad, el informe indica que el coste de las reclamaciones que recibe la aviación va en aumento, debido al uso generalizado de nuevos materiales en el diseño de las aeronaves, así como a una normativa cada vez más exigente y al incremento de los litigios por responsabilidad. De hecho, según apunta, este año las catástrofes sucedidas en el sector de la aviación contradicen la mejoría a largo plazo de la seguridad en el sector con menos de dos víctimas mortales por cada 100 millones de pasajeros en vuelos comerciales.

Este panorama de seguridad mejorado se refleja en que las primas de los seguros de aviación han estado a sus niveles más bajos durante muchos años, antes de las pérdidas experimentadas en 2014. Sin embargo, se ha producido un aumento de más del 50% en cuanto a exposición (es decir, la perdida potencial) desde el cambio de siglo, debido a un incremento del valor de las flotas y del número de pasajeros. De hecho, la exposición al riesgo pasó de 576.000 millones de dólares en el año 2000 a 896.000 millones de dólares  (de 466.438 a 725.571 millones de euros) en 2014, lo que supone que si el aumento de la exposición sigue al mismo ritmo, se puede esperar que supere la barrera del billón de dólares (809.789 millones de euros) para 2020.

Para Henning Haagen, director general de aviación para EMEA y Asia-Pacífico en AGCS, “hoy se producen menos catástrofes o daños en cascos que antes en términos generales, pero surgen nuevos tipos de riesgos y pérdidas, tales como las reparaciones de materiales compuestos, los daños en equipos de tierra o el riesgo de inmovilización, que se suman a los demás factores de exposición al riesgo.

CIBERATAQUES, PRINCIPAL RIESGO EMERGENTE

Actualmente, las mayores preocupaciones entre los profesionales de la aviación son los riesgos en la cadena de suministro y la interrupción de la actividad mientras que, en el registro de riesgos, algunas de las posiciones más destacadas las ocupan una mayor competencia y un declive/estancamiento del mercado, riesgos de desastres naturales, cambios normativos e innovación tecnológica. A esto se suma la amenaza del terrorismo como una problemática que va cobrando importancia año tras año, de acuerdo con las conclusiones iniciales extraídas del próximo Barómetro de Riesgos de Allianz 2015.

En este sentido, está apareciendo una serie de nuevos casos posibles de pérdidas. Por ejemplo, la probabilidad cada vez mayor de ciberataques, el esperado aumento de los drones (vehículos aéreos no tripulados o UAV) de uso comercial, la reducción prevista en un futuro de mano de obra cualificada, como son los pilotos, y las previsiones de aumento de las turbulencias que genera el cambio climático.

Concretamente, hay una preocupación cada vez mayor por los ciberataques, los cuales son percibidos como riesgos crecientes debido a la confianza en los sistemas interconectados y que podrían convertirse en el “arma preferida” contra la comunidad de la aviación. “Los aviones de nueva generación están muy expuestos al cibercrimen debido al uso generalizado de redes de datos, sistemas informáticos incorporados y sistemas de navegación. Las violaciones de datos y los ciberataques son percibidos como riesgos crecientes”, explica Ludovic Arnoux, director general de consultoría sobre riesgos en la aviación de AGCS.

Consulte el estudio completo sobre seguridad en aviación internacional 2014, aquí.