Tras cinco años de tiras y aflojas, ayer Barack Obama consiguió una rotunda vitoria logrando el aval por parte del Tribunal Supremo de los Estados Unidos para el proyecto principal de su Presidencia, la reforma sanitaria, más conocida como ‘Obamacare’. A un año y medio de terminar su mandato, los jueces dieron la razón al presidente demócrata por seis votos a favor y tres en contra y dictaminaron que los subsidios para adquirir un seguro médico son legales.
Con esta decisión, de la que hoy se hacen eco la mayoría de los medios de comunicación, se consolida esta ley que ha sido considerada por el presidente como un nuevo pilar del Estado del Bienestar estadounidense: “La Ley de Cuidados Accesibles está aquí para quedarse”, aseveró Obama. “Hoy es una victoria para los trabajadores estadounidenses de todo el país cuyas vidas, gracias a esta ley, continuarán siendo más seguras en esta economía cambiante. Esta ley ahora está ayudando a decenas de millones de estadounidenses y me han dicho que cambió sus vidas para mejor”, subrayó en su discurso.

Desde la entrada en vigor de la ley en enero de 2014, más de 16 millones de personas han obtenido cobertura sanitaria y el precio de las pólizas de quienes ya tenían un seguro ha bajado. Tras el fallo del Tribunal Supremo, los republicanos han anunciado que seguirán intentado derogar o dejar sin fondos la reforma sanitaria.