El terremoto más fuerte que ha sufrido Nepal en más de 80 años golpeó al noroeste de la capital, Katmandú, en la mañana del pasado sábado, causando gran devastación y pérdidas de vidas humanas en muchas partes de la región. Al terremoto, con una intensidad de 7,8, le han seguido además nueve réplicas con magnitudes 5,0 e incluso superiores. Dada la alta densidad de población y la fuerza del seísmo, la cifra de muertos se teme que aumente significativamente a medida que continúan las evaluaciones en los próximos días; hasta el momento, hay 4.300 fallecidos.

Si bien es pronto para una proyección de pérdidas, desde la unidad de alertas catastróficas de AON BENFIELD se hacen eco de los datos ofrecidos por el U.S. Geological Survey según los cuales se estima preliminarmente una probabilidad del 35% de los que los daños económicos sean superiores a 1.000 millones de dólares (920 millones de euros). Hay una estimación del 24% de que las pérdidas estén entre 100 millones y 1.000 millones de dólares (entre 92 y 920 millones de euros) y un 23% que supere los 10.000 millones (9.200 millones de euros)..

En el caso de la industria aseguradora, se espera que solo una pequeña parte de los daños económicos totales sean asumidos por el sector. Según la Universidad de Pokhara, la tasa de penetración de los seguros de Vida en el país se situaba en torno a un 2.77%, mientras que la de los seguros de No Vida apenas llega al 1,84%. El informe indicaba que las tasas de penetración de seguros de Nepal eran dos veces más bajas que en la vecina India y cuatro veces menores que en China.