Según A.M. Best

Los niveles de capital de la industria aseguradora mexicana son suficientes para absorber las pérdidas por el huracán ‘Willa’, señala A.M. Best en un comunicado.

  • ‘Willa’ tocó tierra el pasado martes como un huracán de categoría 3, algo inédito desde la llegada de ‘Patricia’ en 2015, aunque ha ido perdiendo fuerza. Se espera que este fenómeno afecte principalmente a los estados de Jalisco, Nayarit y Sinaloa, con fuertes lluvias, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra que son los principales riesgos de lo que ahora es una tormenta tropical. El huracán golpeó la costa a unos 483 km al oeste de la Ciudad de México.

    La agencia de calificación espera que, para la mayoría de las aseguradoras, el mayores impacto de ‘Willa’ provenga de los daños causados ​​por el viento y los árboles caídos en techos y automóviles, así como las pérdidas por interrupción de negocios debido a cortes prolongados de energía y el deterioro de la infraestructura de los hoteles. También es probable que se produzcan daños por inundaciones en la costa y algunas zonas del interior.

    A.M. Best estima que el seguro total en vigor para riesgos hidrometeorológicos en los estados de Jalisco, Nayarit y Sinaloa, excluyendo la infraestructura federal, ascendía a 176.000 millones de dólares al cierre de 2017 y que las entidades locales tienen alrededor del 12% de estas primas en las áreas afectadas; además, alrededor del 8% del capital asegurado en México para este riesgo se encuentra en los estados afectados.

    Según datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), el 87,3% de este riesgo se cede a reaseguradores a través de contratos por exceso de pérdida. Por tanto, “A.M. Best no espera que esta tormenta tenga un impacto significativo en los balances de las compañías nacionales de reaseguros, ya que las reservas catastróficas son suficientes para cubrir sus PML”.