Gabriel Bernardino, presidente de EIOPA, participó el pasado viernes en la Asamblea General de la Asociación de Compañías de Seguros de Grecia. En su discurso, destacó el potencial de la industria aseguradora en un entorno cambiante: “Creo que el Seguro es una de las actividades económicas con mayor potencial de crecimiento en el tercer milenio. La sociedad evoluciona hacia la creación de más y más riesgos y los ciudadanos y las empresas busca transferir o mitigarlos de manera eficiente. Este es precisamente el papel del Seguro”, afirmó.
Especialmente, remarcó la mayor demanda que se generará en productos de ahorro para la jubilación: “La sostenibilidad presupuestaria en los Estados –comentó- reduce inevitablemente la generosidad de los sistemas de Seguridad Social y fomentará la creación de una mayor demanda de soluciones del segundo y tercer pilar del ahorro privado. Con la mejora de la longevidad también hay una conciencia creciente de que los costes de la mayor esperanza de vida caerán cada vez más en los hogares. Tendremos que ahorrar más a fin de mantener unos niveles sostenibles para vivir después de jubilarnos”.

Afirmó que, en la línea de una mejor alineación entre el riesgo y el capital, Solvencia II, mediante la promoción de buenas prácticas en la gestión de riesgos, el fomento de la transparencia y el refuerzo de la supervisión, “ofrecerá a los ciudadanos un alto nivel de protección y confianza en el sector y, en última instancia, la creación de unas condiciones para desarrollar un negocio creíble, sólido y sostenible”. 

Bernardino argumentó que la crisis de la zona del euro ha sido un “catalizador” para las reformas económicas necesarias en muchos países y, desde una perspectiva de los seguros, “creo que la crisis también se debe utilizar como una oportunidad para reestructurar el mercado y reforzar su transparencia y eficiencia”.

El presidente de EIOPA enfatizó que el desarrollo de un código normativo único, como es Solvencia II, es “un gran paso adelante para el mercado único, pero seamos honestos: una buena regulación es solo un primer paso”. “El verdadero desafío será garantizar que Solvencia II se lleve a cabo de una manera coherente en toda la UE. Esto requiere de una supervisión efectiva y convergente en todos los Estados miembros, con el fin de garantizar una supervisión fuerte en toda Europa, para evitar el arbitraje regulatorio y garantizar la igualdad de condiciones en el mercado interior”, detalló.

De cara al futuro, por tanto, “una supervisión fuerte y eficiente de los mercados de seguros y de las pensiones evitará el arbitraje regulatorio, creará una igualdad de condiciones y mejorará el potencial a largo plazo del mercado”. “La creación de una cultura de supervisión para Europa es un barco en el que podemos navegar a través de futuras turbulencias financieras. ¡Vamos a navegar más unidos!”, concluyó.