El Libro Blanco sobre ‘La protección familiar en España y el seguro de vida’, estudio realizado por el instituto de estudios sociológicos Análisis e Investigación y la Universidad Rey Juan Carlos, con la colaboración de Banco Santander, constata un desconocimiento del seguro de Vida por parte de la población española. En el mismo, un 76% de los encuestados, ciudadanos entre 25 y 75 años, considera su principal preocupación familiar “el no poder hacer frente a los gastos en el futuro” y en una proporción similar también admiten que en caso de fallecimiento de la persona que aporta los principales ingresos a la unidad familiar el poder adquisitivo y nivel de vida se vería “muy afectado”. Pero, a pesar de esta preocupación, el seguro de Vida como fórmula de protección familiar solamente es sugerido espontáneamente por el 11,8% de los entrevistados, frente a, por ejemplo, el 27,4% que citan el plan de pensiones. Ello no impide que más del 60% de ellos reconozcan que el producto de Vida es “una buena medida” de cara a proteger a la familia.

Las conclusiones del trabajo, que fueron presentadas ayer en Madrid, han pretendido “conocer hasta qué punto los españoles son conscientes de los riesgos económicos que corren las familias ante la posible muerte o invalidez de alguno de los miembros que aportan los ingresos al hogar; además, se han buscado las razones de esa falta de concienciación, que son múltiples y que pasan por una falta generalizada de cultura financiera, por el papel de ‘padre protector’ atribuido al Estado, así como por un bajo nivel de percepción del riesgo”.

A partir de dos ‘focus group’ se ha diseñado un amplio cuestionario, de casi 20 minutos de duración, que se ha realizado a más de 2.000 personas en toda España, además de completar el mismo con la participación de 130 expertos de todas las Comunidades Autónomas, que han participado en 17 mesas redondas a puerta cerrada.

El estudio también confirma un “profundo desconocimiento” de las personas que declaran tener contratado un seguro de Vida no vinculado a hipotecas. “La mayoría, un 60%, no tiene presencia mental del importe que paga por el seguro, una quinta parte no sabe precisar la compañía con la que lo tiene contratado, y ese mismo porcentaje no pudo detallar la cuantía del capital que obtendría su familia en caso de hacer uso del seguro”, desvelan sus autores.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA CONTRATACIÓN

A la hora de plantearse la contratación de un seguro de Vida Riesgo los principales motivos que frenan la contratación son “la imagen del sector asegurador, que no es especialmente positiva; la falta de especialización en los canales de venta; y la frecuente dificultad para el usuario en la comprensión de los términos de la póliza, por lo que se demanda una mayor claridad en el lenguaje de estos contratos”. También, se apunta, “el nivel de renta per cápita, ya que, a mayor nivel, mayor propensión a adquirir un seguro de vida”, y “la cobertura de la Seguridad Social y las prestaciones públicas (salud, viudedad, orfandad y jubilación), que hace que los seguros de Vida Riesgo no sean considerados imprescindibles para los ciudadanos con niveles salariales más bajos”. Asimismo es determinante la actual crisis: más de una tercera parte de la población encuestada reconoce que “no puede permitírselo económicamente”.

En las conclusiones también se habla de “los vendedores de seguros de Vida”, ya que, según datos de la encuesta, las cualidades que más valoran los ciudadanos de estos profesionales son “que sean capaces de recomendarles un seguro de Vida adecuado específicamente a sus necesidades (así lo afirma el 74,7% de los encuestados); su especialización en el sector (58,6%); y recibir una atención y un seguimiento personalizados (45,4%)”. Todo ello es más valorado que el hecho de que se les ofrezca el seguro de Vida más barato del mercado, algo que solo indica el 13,3% de los encuestados. 

¿CÓMO POTENCIAR LOS PRODUCTOS DE VIDA?

De las 17 mesas redondas, en las que han participado diferentes profesionales (notarios, abogados, representantes de asociaciones de consumidores y usuarios, profesores universitarios, etc.), se extrajeron estas ideas que podrían permitir un mayor desarrollo del seguro de Vida Riesgo en España:

1.- Crear un marco legislativo estable que proporcione incentivos fiscales para este tipo de seguros.

2.- Concienciar a la población sobre su nivel real de protección familiar.

3.- Desarrollar productos de Vida Riesgo claros y fáciles de entender.

4.- Potenciar la oferta y la comercialización diferenciada y segmentada de los seguros.

5.- Hacer los seguros de Vida Riesgo accesibles a las economías más bajas.

6.- Asesorar convenientemente al cliente de la importancia de contratar un seguro de Vida Riesgo.

7.- Recuperar la confianza de los clientes mediante un ejercicio de transparencia en los procesos de contratación.

8.- Encontrar un nuevo nombre para el seguro de Vida Riesgo, ya que el actual ha perdido valor.

9.- Potenciar la reciente implantación del Registro de Seguros de Vida, en el que los notarios pueden consultar en las testamentarías, mediante su vinculación con el Registro Civil y extendiéndolo al resto de modalidades de seguros de vida (colectivos, de mutualidades, etc.).

10.- Mejorar el actual sistema de arbitraje extrajudicial para resolver los posibles conflictos entre los usuarios y las compañías.