Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, como es el caso de las inundaciones y las tormentas de viento, que ponen de manifiesto la importancia de las aseguradoras por garantizar unas herramientas de modelización de catástrofes que sean aptas y logren seguir el ritmo de los efectos del cambio climático. Bajo este contexto, el equipo de gestión de exposición y de reaseguro de LLOYD’S ha desarrollado el informe centrado en la modelización de las catástrofes frente al cambio climático ‘Catastrophe Modelling & Climate Change’, en el que se recoge cómo la industria de seguros se basa cada vez más en una modelización de catástrofe computarizadas que se funda en diferentes probabilidades con las que gestionar su exposición al riesgo de catástrofes.
A través de una serie de casos prácticos aportados por académicos y expertos, el informe de LLOYD’S analiza cómo hoy en día se representan los modelos de catástrofes frente al cambio climático. Desde el informe se hace hincapié en que “la re-evaluación es importante porque el consenso científico en torno a los efectos del cambio climático se está fortaleciendo”. Muestra de ello es el último informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) en el que se revela que el aumento de las magnitudes del calentamiento está incrementando la probabilidad de graves y generalizados impactos que pueden ser sorprendentes o irreversible.El aumento de los niveles del mar en todo el mundo podría tener implicaciones importantes para las aseguradoras, según la firma de modelaje RMS. La tormenta Sandy, uno de los eventos más catastróficos para las aseguradoras, rompió todos los registros históricos de las mareas a lo largo de la costa este de EE.UU. en 2012. “El hecho de que la mayoría de los efectos del cambio climático se incluyan implícitamente través de datos en vez de a través de un ajuste explícito no debería implicar ningún retraso para la acción climática”, apunta Trevor Maynard, líder del equipo de Gestión de exposición y Reaseguros de LLOYD’S, que afirmó que “la urgente necesidad de mitigar las emisiones de carbono sigue siendo tan crítica ahora como antes“.El cambio climático es una realidad que está pasando y es necesario tomar medidas fuertes para reducir los gases de efecto invernadero. Los políticos y los planificadores tendrán que hacer uso de las proyecciones de los modelos climáticos, pero también deben conocer las incertidumbres que hay en torno a ellos, apunta Maynard. “Los modelos de catástrofe calculan los impactos financieros de los eventos potenciales en el próximo año, los planificadores deben considerar cómo el riesgo va a cambiar con el término de sus proyectos”.