insurance europe conferenciaJorge Claude Vicepresidente Ejecutivo de AACH

Chile es un país habituado a sufrir los embates de la naturaleza. Terremotos, salidas de ríos, aluviones, erupciones volcánicas y ahora, lamentablemente, incendios. 

  • Es por el esfuerzo que implica conseguir y luego mantener una situación económica estable para la familia por lo que las personas buscan una manera de protegerse, y ante una desgracia, recomponerse y rápidamente volver a empezar. Los seguros son la herramienta que brinda ese apoyo. Mitigan las pérdidas económicas de las personas y las ayudan a recuperarse, con soluciones más concretas y rápidas que si sólo dependieran de la caridad o la ayuda de las autoridades.Además de generar graves pérdidas en vidas humanas, provocan cuantiosos daños en el entorno económico, como la destrucción de fuentes de trabajo, lo que en muchos casos, agrava la situación de vulnerabilidad de distintos sectores de la sociedad.

    Con este sistema, se traspasa el riesgo de hechos fortuitos y dañinos desde quienes no podrían solventarlo a las compañías de seguros, que lo dispersan entre muchos potenciales afectados, y de esa forma pueden otorgar la cobertura a los que efectivamente sufren pérdidas. Además, se canalizan temporalmente importantes recursos a financiar inversiones, lo que ayuda al crecimiento económico.

    El terremoto del 27 de febrero 2010 en Chile es un excelente ejemplo para graficar el importante e insustituible rol social de los seguros. Las compañías respondieron rápida y efectivamente: de acuerdo a un estudio de SWISS RE, el terremoto provocó pérdidas por 30.000 millones de dólares (25.240 millones de euros), equivalentes al 15% del PIB chileno. En conjunto. el sector asegurador pagó casi 8.000 millones (6.730 millones de euros) en daños asegurados, o un 25% de cobertura. A diciembre de 2010 ya se había liquidado el 99% de los siniestros habitacionales, con indemnizaciones sobre 1.200 millones (1.000 millones de euros), además de un altísimo porcentaje de siniestros industriales y comerciales.

    La eficiencia operacional en dicho evento, hizo a la industria merecedora del reconocimiento internacional de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros. 

    Creemos que el rol protector de los seguros debería ser más aprovechado a todo nivel. Uno de los temas que surgió el 27 de febrero fue la falta de seguros en propiedades fiscales. Si el Estado contratara seguros para estos inmuebles, los fondos para reparar escuelas, canales de regadío u hospitales, estarían rápidamente disponibles y asignados para enfrentar su reconstrucción.

    Aún tenemos el desafío de continuar incorporando a la población más vulnerable al sistema de seguros. De esta forma, su riesgo financiero estará más acotado y no verán afectada su frágil situación cuando tengan la desgracia de ser víctimas de una tragedia.

    De todo ello, hablaremos en el Congreso de Insurance Europe en Madrid el próximo 24 de mayo.