El Reaseguro sigue atrayendo capital a pesar de que los fundamentos del sector van “en una dirección equivocada”, según apunta A.M. Best en un informe especial publicado ayer. Bajo el título ‘¿Tan relevante es el ciclo de suscripción?’, el estudio detecta que los inversores siguen acudiendo al mercado de bonos catástrofe como una forma de mejorar sus rendimientos. Eso se produce, se detalla, a pesar de que están arriesgando la totalidad del capital en un período relativamente corto.
El informe observa un patrón en el mercado de bonos catástrofe: el aumento del valor de ciertas emisiones y la disminución de los pagos de cupones. En 2013, el 30% de las emisiones aumentó de tamaño antes de su vencimiento. Hasta ahora, en 2014, el 39% de las emisiones ha aumentado de tamaño, lo que implica un aumento continuo de la demanda de determinadas ofertas en el mercado.

El trabajo indica también que después de varios años de aumentos en las primas de reaseguro, sobre todo después de los años como 2010 y 2011 afectados por catástrofes, el volumen bajó un 3% en 2013, lo que refleja “las condiciones de mercado blando”.

Cabe recordar que A.M. Best revisó en agosto las perspectivas de la industria del reaseguro a ‘negativa’ desde ‘estable’, justificado por presiones sobre la rentabilidad de las reaseguradoras.