Informe WILLIS TOWERS WATSON

Debido a la presión que reciben por los inversores, las aseguradoras se están volviendo menos tolerantes cuando no alcanzan los beneficios incluidos en sus objetivos. Como resultado, el mercado se está moviendo hacia parámetros más sofisticados como, por ejemplo, el retorno sobre el capital y el capital económico.

  • Con este contexto, el reaseguro se utiliza cada vez más para la protección de los beneficios y la reducción de la volatilidad por parte de las aseguradoras cuyas compras están guiadas por "declaraciones de apetito de riesgo" desplegadas para optimizar la gestión del capital y los objetivos de rentabilidad. Así lo afirma un estudio realizado por WILLIS TOWERS WATSON Global Reinsurance and Risk Appetite Survey Report 2017/2018 en el que se detalla que el 80% de las aseguradoras consideran el apetito de riesgo en sus cuentas de resultados al definir sus estrategias de reaseguro.

    Así, de las 260 aseguradoras consultadas de 51 países encuestados, el 98% ha adoptado un apetito formal por el riesgo o tiene la intención de hacerlo en un plazo de tres años. También las capacidades de gestión de riesgos empresariales de los encuestados han mejorado, pero se señala que es necesario avanzar más para alcanzar los objetivos de la cultura de riesgos de las empresas.

    Por otro lado, la mayoría de los encuestados señalaron que la cibernética es su principal preocupación por el riesgo que conlleva, debido en gran medida a las dificultades en la definición y gestión de la cibernética tanto desde el punto de vista de la suscripción como desde el punto de vista operativo.

    El reaseguro y las aseguradoras se realinean

    "Gestionar la volatilidad de los resultados de la suscripción es de vital importancia para las aseguradoras y para la estrategia del reaseguro medido por el apetito de riesgo que es clave para lograrlo", dice James Kent, director ejecutivo global de WILLIS RE. "Esto es particularmente relevante para las empresas, donde la volatilidad percibida puede afectar severamente el precio de las acciones, pero también es mucho más probable que una gama más amplia de aseguradoras considere una gama de métricas de ganancias consolidadas al evaluar el impacto del reaseguro".

    "Nuestro estudio -añade el directivo- muestra que el número de aseguradoras de no vida que utilizan la tasa de rentabilidad de los fondos propios como su principal indicador de ingresos se ha duplicado en los últimos dos años. Esto está en línea con lo que estamos experimentando actualmente en el campo al realinear los programas de reaseguro a las estrategias de las aseguradoras".

    Aunque el capital reglamentario sigue siendo la medida de capital más importante, el capital de riesgo económico y catastrófico está cobrando impulso. El uso de modelos de capital interno aumentó sustancialmente de un tercio a más de la mitad de las aseguradoras entre 2015 y 2017", añade por su parte Alice Underwood, líder mundial en Consultoría y Tecnología de Seguros de WILLIS TOWERS WATSON.