El reaseguro brasileño, capaz de hacer frente a las difíciles condiciones del mercado

Brasil, entre 2007 y 2009, logró crecimientos económicos que le situaron como uno de los principales mercados emergentes de la actividad empresarial. Durante ese tiempo el país fue designado para celebrar Copa Mundial de la FIFA en 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016. Además, en abril de 2008, el país fue elevado a grado de inversión por parte de S&P, lo cual fue recibido por oleadas de inversión extranjera.