Según informa CNSeg, Paixão destacó que los precios del reaseguro en el mundo son bajos, ya que, además de las reaseguradoras tradicionales, hay un creciente número de inversores interesados en bonos de catástrofe, dada a unas tasas de rendimiento más elevadas de la de los fondos de renta variable o la renta fija, aunque también tienen un mayor riesgo por la exposición a catástrofes. Se estima que los bonos de catástrofe representan el 15 % de la cobertura de los riesgos globales.

Añadió que mientras que los tipos de interés mundiales siguen en sus actuales bajos niveles, los inversores globales se mantendrán activos en este mercado de riesgos catastróficos, buscando altas rentabilidades cuando no hay grandes reclamaciones.

SOLUCIONES PARA LOS RIESGOS DE LONGEVIDAD

En su opinión, el escenario actual de mercado balando en el Reaseguro beneficia a las aseguradoras, que puede tomar más riesgos y compartirlos con los reaseguradores, y se convierte en una alternativa viable para los riesgos de longevidad, problema que comenzar a preocupar a los fondos de pensiones y los operadores de Salud, debido a la posibilidad de aumento de sus gastos.

En sentido, aunque sin dar grandes detalles, Paixão  adelantó que se ha enviado a la Susep una nota técnica para un plan de reaseguro dirigido a este riesgo de longevidad en fondos de pensiones. Aprovechó su participación en el este seminario para instar a las administradoras de fondos de pensiones a conocer las soluciones que su entidad ofrecerá en breve en el mercado brasileño para este riesgo.

Para concluir, indicó que la apertura del mercado local del reaseguro, si bien produce una caída en las tasas de las primas, todavía no ha cristalizado en términos de innovación de productos. “El mercado es aún tímido en este capítulo”, concluyó.