El presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMISA), Mario Vela Barrondo, también en el marco de la inauguración oficial de la Convención de Aseguradores de México (CAM), señaló que uno de los restos más relevantes del país es el generar las condiciones necesarias para garantizar el retiro y la prestación de servicios de salud necesarios.

En este sentido, indicó que la situación financiera del IMSS es uno de los ejemplos por los cuales se hace necesario lograr que la asignación de recursos para los servicios de salud se haga más eficiente y transparente. “Uno de los temas más preocupantes a futuro es el déficit creciente del Seguro de Enfermedades y Maternidad del IMSS, que para 2015 se espera que acumule un déficit equivalente al 12,4% del Producto Interno Bruto del país”. Por eso, añadió, “el sector público y privado deben sumar esfuerzos para reducir dicho déficit y además dar cobertura a los 19 millones de personas que aún no están protegidas y ampliar el alcance de protección mediante seguros complementarios”.

En este ámbito, AMIS, junto con la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud), elaboró un estudio “Hacia la cobertura universal y la protección financiera de la salud en México”, el cual concluye que es necesario desarrollar estrategias de colaboración pública y privada para lograr la asignación eficiente de recursos de salud. Además,  Vela Barrondo alertó que si bien el ahorro a largo plazo es primordial para los mexicanos, solo el 40% de los mexicanos tiene seguridad social que les permitirá contar con una pensión al final de su vida laboral.

El mayor problema son los bajos niveles de ahorro voluntario, ya que la mayor parte de las personas que ahora están en la etapa más productiva de su vida y podrán jubilarse sólo con el 40% de su salario actual.