Antes, cada conductor debía comunicar a su compañía el parte de siniestro. Hasta que esta información no llegaba a las dos aseguradoras, no podía empezar la tramitación del mismo. Después, y antes de reparar, había que determinar qué conductor tuvo la culpa para que su compañía peritase los daños y autorizase la reparación del o de los vehículos. Esto podía demorar la reparación entre dos y tres meses desde el accidente leve. Desde 1988, el sector asegurador español gestiona los accidentes de daños materiales mediante Convenios de Indemnización Directa (CIDE), lo cual libera a los conductores de tener que esperar a la tramitación de los mismos para comenzar a reparar sus vehículos.

En la actualidad, según explican desde UNESPA, gracias a este Convenio, que introdujo la Reclamación Amistosa de Accidentes, se permite acelerar la liquidación, y el pago a sus respectivos asegurados, de los daños materiales causados en aquellos accidentes en los que se produzca una colisión directa entre dos vehículos. Los conductores, si lo desean, cumplimentan y firman la Declaración Amistosa de Accidente, y esto permite después determinar la responsabilidad del mismo y la aseguradora que debe afrontarlo.

El vehículo comienza su proceso de peritación y reparación por parte de la  compañía aseguradora habitual, siendo después las entidades las que determinen a quién corresponde asumir esos daños mediante la aplicación de los Convenios. “El CIDE en el momento de su creación supuso un cambio muy notable en la gestión de los siniestros, al establecer que cada asegurado tenga contacto solo con su propia entidad aseguradora y que la indemnización la realice también su propia aseguradora, lo que mejora los plazos de indemnización y la satisfacción de los clientes. Con ello, se trasladó la responsabilidad de la peritación de los daños del vehículo del perjudicado del siniestro a su propia aseguradora, lo que permite valorar los daños con inmediatez“, se explica.

Dos años después de la creación del CIDE, en 1990, este Convenio se perfeccionó incluyendo también aquellos siniestros en los que no hubiera Parte Amistoso, para empezar a gestionar mediante (ASCIDE) el conjunto de accidentes de tráfico por colisión directa entre dos vehículos.
 
CICOS: UN SISTEMA ÚNICO EN EUROPA

Desde 1994 se introdujo la gestión automatizada de los expedientes mediante el modelo CICOS, único en Europa, remarca la asociación, que permite no solo la informatización de los datos, sino también la compensación de los saldos entre aseguradoras, lo que aporta estabilidad a la gestión de los pagos y cobros entre entidades.

El 93% de los 1.567.921 accidentes gestionados de forma directa el año pasado a través de CICOS, se resolvió de manera automática. En el resto de los casos, cuando no se firma el parte amistoso o cuando no hay coincidencia en la causa del accidente, el propio sistema establece un mecanismo rápido de resolución de conflictos, de tal manera que en una media de siete días desde el inicio de la reclamación, los asegurados perjudicados reciben la indemnización por los daños de su vehículo. En el pasado ejercicio, las entidades aseguradoras se compensaron 1.300 millones de euros entre pagos y cobros a través del sistema CICOS.

Hoy en día, los beneficios de los convenios se han generalizado al conjunto de los cerca de 1,8 millones de accidentes con daños materiales que se tramitan cada año en España, apunta UNESPA. La asociación destaca que, además de una mejora para el cliente y también para la gestión aseguradora, estos Convenios, especialmente sus mecanismos de resolución de conflictos, facilitan enormemente a la solución amistosa de los conflictos, lo que evita la judicialización de los mismos y por tanto contribuyen a un mejor funcionamiento de la Justicia.