Los pequeños inversores tendrán que recibir información clara sobre los productos financieros que van a suscribir antes de firmar un contrato, de acuerdo con una nueva norma aprobada este martes por el Parlamento Europeo. La legislación, que los eurodiputados han acordado con el Consejo, obliga a los gestores a proporcionar a los inversores un folleto informativo estandarizado (‘Key Information Document’) de tres páginas con información comparable sobre productos financieros.
Entre ellos, se incluyen los productos de Vida Ahorro. Quedan fuera de esta regulación los seguros de No Vida; los seguros de Vida Riesgo; los productos de pensiones; los depósitos no estructurados y los regímenes profesionales de pensión.

Según este reglamento de los conocidos como PRIIP (siglas en inglés de Packaged Retail and Insurance-based Investment Products, o en español, productos preempaquetados de inversión minorista y basados en seguros /PPIMS), aprobada por 637 votos a favor, 26 en contra y 16 abstenciones, todos los pequeños inversores no profesionales tendrán que recibir este “documento de datos fundamentales” antes de firmar cualquier tipo de contrato.

Esta información les ayudará a entender los productos financieros que tienen intención de suscribir, así como sus riesgos, costes y beneficios y pérdidas potenciales. También servirán para compararlos con otros productos. Consistirá en un documento “breve, redactado de forma concisa, cuya extensión al imprimirse no supere la de tres caras de papel de tamaño A4”

Tal y como se fija en el reglamento aprobado, dicho documento deberá ser presentado y estructurado “de un modo que permita su fácil lectura, y los caracteres empleados serán de un tamaño legible”; centrado en los “datos fundamentales que necesitan los inversores minoristas”; y “redactado con claridad y en un lenguaje y con un estilo que comuniquen de un modo que facilite la comprensión de la información, en particular con un lenguaje claro, sucinto y comprensible”.

APLICACIÓN EN DOS AÑOS

Estos documentos informativos no contendrán referencias a material de promoción comercial e informarán de los objetivos medioambientales o sociales concretos que persigue el producto, en caso de que los haya. En algunos casos, el documento incluirá la siguiente advertencia de comprensión: “Usted está a punto de adquirir un producto que no es sencillo y cuya comprensión puede resultar difícil”.

El Consejo tendrá que dar el visto bueno formal a las nuevas normas, que empezarán a aplicarse en un plazo de dos años.

En un plazo de cuatro años desde la entrada en vigor del Reglamento, la Comisión, basándose en los trabajos de la EIOPA; evaluará si procede proponer legislación nueva que garantice unos requisitos adecuados sobre obligaciones de información relativas a estos productos, o si deben incluirse en el ámbito de aplicación los productos de pensión.