Se han intensificado las condiciones de sequía en algunas partes de Europa del Este, África, el Caribe y América Central durante agosto, asevera el último informe Impact Forecasting centrado en ese mes de AON BENFIELD. En concreto, en varias naciones del Caribe y de América Central se han alertado de unas condiciones intensificadas alrededor de toda la región centroamericana.
Por su parte, en los Estados Unidos, una condiciones de sequía severas permanecieron en el Oeste un mes más, lo supondrá unas pérdidas económicas que podrían alcanzar los 3.000 millones de dólares. La mayoría de estas pérdidas fueron atribuidas en daños relacionados con la agricultura en la zona de California.

“Como el fenómeno El Niño continuará intensificándose en los próximos meses, es de esperar que las estimaciones de las pérdidas globales actuales relacionadas con la sequía podrían superar los 8.000 millones de dólares”, asevera el informe.

Steve Bowen, director asociado y meteorólogo de Impact Forecasting comentó que: “A medida que continuamos ratificando la perspectiva de que El Niño se convierta en uno de los más fuertes en décadas, también pensamos que este impacto será evidente en todo el mundo”. “Esto es ya una realidad dentro de las pérdidas globales de sequía, ya que varios países han sufrido una severa falta de lluvias y se ha impactado con fuerza en el sector de la agricultura”, puntualiza.

Las tormentas afectan al Caribe, Chile y Argentina

Por otro lado, durante la última semana de agosto, la tormenta tropical Erika se ha ido desarrollado alrededor del Mar del Caribe trayendo lluvias y periodos de fuertes vientos excesivos en muchas de las islas. Unas tormentas en las que al menos 36 personas perdieron la vida, destacan AON.

Según el informe, las repercusiones más fuertes se hicieron sentir en República Dominica, donde al menos 31 personas murieron tras unas inundaciones repentinas en todo el país. Se esperaba que las pérdidas económicas totales superaren los 100 millones de dólares.

Por otro lado, una serie de inundaciones afectaron a la región Norte y Central de Chile y a la provincia de Buenos Aires, Argentina. Por estas catástrofes, que se desarrollaron entre el 6 de agosto hasta el 10 de murieron al menos seis personas en Chile y tres en la Argentina. En Argentina, además, se evacuaron aproximadamente 11.000 residentes. En el caso de Chile se observaron daños generalizados en las propiedades, vehículos y la infraestructura, además se inundaron varias ciudades importantes, matiza AON.