El Ministerio de Vivienda tiene ya listo el proyecto de Ley por el cual se establece la obligación de adquirir un seguro por parte de los constructores de vivienda nueva y se establecen medidas para incrementar la seguridad de las edificaciones, como antesala a la implosión de la torre cinco del edificio Space, en Medellín, que se llevará a cabo hoy. En concreto, además de la exigencia de pólizas obligatorias, se han anunciado otras medidas como la supervisión de los proyectos, la certificación técnica de ocupación y el régimen especial para curadores urbanos, con el objetivo de blindar las construcciones en todo el país y establecer medidas que incrementen la seguridad de las edificaciones.
En concreto, en las pólizas obligatorias para proyectos de vivienda nueva se obligará, tanto el constructor como el enajenador, a adquirir un seguro que cubra a los propietarios y a los terceros que se vean afectados en el evento en que la edificación perezca o amenace ruina como consecuencia de las deficiencias en: construcción, suelo, materiales, o diseños.

“Esta medida se aplicará para la construcción de vivienda nueva que se deba someter al régimen de propiedad horizontal o cuando se trate de 15 o más unidades habitacionales y no cobijará a las personas naturales que construyan una vivienda para su uso propio”, sostuvo el ministro, que además señaló que el valor asegurado de la póliza será igual al valor comercial del inmueble, el cual se ajustará anualmente de conformidad con el Índice de Valoración Predial certificado por el DANE.

De acuerdo al titular de Vivienda, “el seguro tendrá una vigencia de 10 años contados a partir de la expedición de la certificación técnica de ocupación. Para el caso de las edificaciones nuevas con uso diferente a vivienda se exigirá un seguro de responsabilidad civil extracontractual”.

En cuanto al impacto que tendrá el seguro obligatorio de estabilidad de obra en las cuotas del crédito de vivienda de interés social VIS y no VIS, Henao Cardona expuso, en información que publica Fasecolda, que se estima que sea marginal para los escenarios planteados. “En la VIS el impacto estaría entre 1.434 y 2.868 dólares y en la no VIS entre 4.229 y 12.685 dólares”, indicó.

Además sostuvo que el impacto marginal de la implementación del seguro obligatorio de estabilidad de obra en el país no generará un efecto adverso al dinamismo del sector de la construcción, que tiene como elementos catalizadores entre otros: la tasa de interés de los créditos de vivienda, un único pago al momento de su expedición, costos de expedición y favorables en el manejo de economías de escala y de reaseguro.