La fuerte capitalización y el resultado operativo son suficientes, según A.M. Best, para asegurar la estabilidad de la industria que a pesar de la volatilidad podría lograr el año que viene un avance de hasta el 2,5% en las primas.

  • Un informe elaborado por A.M. Best pronostica un cierre de año para la industria aseguradora mexicana marcado por la estabilidad. No obstante, la agencia de calificación espera cierta volatilidad en el desempeño operativo de la industria en el último trimestre de 2018 debido a las fluctuaciones de la divisa nacional y de los mercados de valores. Los factores que apoyan este pronóstico incluyen una caída en los precios del petróleo, la reciente cancelación del proyecto para crear un segundo aeropuerto en la Ciudad de México valorado en 13.000 millones de dólares que ya estaba iniciado, así como una propuesta para restringir parte de las comisiones bancarias.

    A.M. Best también ha ajustado su pronóstico en cuanto al crecimiento de las primas para 2019 que ahora sitúa entre el 2% y el 2,5%. Esta previsión se basa en un ajuste a la baja del 2% para el crecimiento del producto interior bruto el año que viene. También contempla una posible disminución del 2% en las primas, el peor de los casos, como resultado del plan de austeridad propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que, en un esfuerzo por recortar los gastos del gobierno, ha anunciado la cancelación de la cobertura de los principales seguros médicos privados de los empleados del gobierno.

    “Además, la incertidumbre sobre el alcance de los proyectos legislativos futuros podría afectar directamente el desempeño de otros proveedores de servicios financieros a mediano plazo”, argumenta la agencia.

     

    Impactos negativos

    Esta opinión es compartida por SWISS RE para quien AMLO ha provocado, desde su toma de posesión, “un deterioro de la confianza empresarial” y que las expectativas de crecimiento económico “desciendan”. En cuanto a la mencionada decisión de reducir los beneficios de los funcionarios, un informe del Instituto SWISS RE cifra en hasta 250 millones de dólares en primas las pérdidas anuales para las aseguradoras de vida y salud.

    Asimismo, de salir adelante su propuesta de revertir la privatización del sector petrolero, “podría significar la pérdida de oportunidades de negocio significativas en el ramo No Vida y disminuir la demanda para productos de ingeniería y seguros de garantía”.

    El entorno económico y regulatorio en el que operan las aseguradoras de México siguen favoreciendo a la competencia, ya que la participación dentro del mercado de las cinco aseguradoras más grandes ha disminuido este año hasta el 44%, aproximadamente, desde el 57,7% en 2005.

     

    Posibilidades de crecimiento

    Las principales compañías del sector en México se concentran en los sectores de vida, salud y autos, pero el resto de sus productos de daños sobre bienes han experimentado una competencia significativamente mayor, recuerda en su informe A.M. Best.

    La tendencia en los ramos de daños a bienes, aparte del de autos, “es en su mayor parte atribuible a la capacidad disponible del mercado global de reaseguros, lo que se refleja en tasas de retención considerablemente más bajas en estas líneas de negocios en comparación con los sectores de vida, salud y automóvil”. Aunque un recrudecimiento de la competencia podría presionar los resultados, A.M. Best cree que la baja tasa de penetración del seguro en relación con el crecimiento del PIB (2,2% en 2017), junto con la naturaleza aún en desarrollo del sistema, permiten un crecimiento orgánico superior sin una posible guerra de precios que podría poner en peligro la rentabilidad de la industria.

    Con pocas excepciones, la industria de seguros de México ha operado bajo suficiencia de primas (capacidad para cubrir el coste de las indemnizaciones y los gastos operativos) durante los últimos 10 años, por lo que la agencia de calificación espera que esta tendencia continúe, dado el sólido marco regulatorio del país y los requisitos regulatorios de capital basados en riesgo que se han implementado recientemente.