Las compañías de seguros de salud complementarios vieron reducirse sus márgenes de beneficio aún más con el aumento de los costos y la pérdida de clientes debido a la caída del empleo y el cambio a planes más baratos.

Según ‘Mercado Aberto’, ejecutivos de la industria aseguradora brasileña afirman que, en promedio, el margen final para los operadores está entre 1% y 2%. El resultado de operaciones tuvo un déficit de 1.300 millones de reales (unos 335 millones de dólares), lo que no reflejaría la realidad de todos los operadores, destaca la FenaSaúde, ya que algunos tuvieron resultado positivo.

Para la ANS (Agencia Nacional de Seguro Suplementario) habría una pequeña variación negativa en el número de usuarios. “Es una variación de 50,5 millones a 50,3 millones de asegurados”, según José Carlos de Souza Abraham, director general de la agencia.

Incluso grandes operadores como AMIL, BRADESCO Y SULAMÉRICA, vieron un ligero descenso de asegurados con relación a principios de este año, según datos de ANS. “Hay personas que dejan de tener contrato laboral, pero mantienen el plan. Todavía tenemos que cerrar los datos del tercer trimestre para analizar la tendencia”, dice.

Por otra parte, ha habido un cambio de planes más caros por otros más asequibles, según De Souza. “Los operadores ya estaban teniendo pérdidas de explotación, lo que ha empeorado este año”, dice Marcio Coriolano, presidente de FENASAÚDE y BRADESCO SAÚDE.