América Latina constituye actualmente una parte importante y creciente de la actividad económica en todo el mundo. La región posee una superficie aproximada de 7,9 millones de kilómetros cuadrados, una población estimada de 593 millones y con un Producto Interno Bruto combinado (PIB) de 5,77 billones de dólares en 2013 (frente a 5,6 billones de dólares en 2012), según la Internacional Fondo Monetario Internacional (FMI).
El crecimiento económico de América Latina fue de aproximadamente un 6% en 2010, un 4,6% en 2011, un 2,9% en 2012 y un 2,7% para 2013, según el FMI, pero esto varía ampliamente entre los países de la región. Mientras que México tuvo un crecimiento del PIB de sólo el 1,1%, la mayoría de los otros países de América Latina experimentaron un gran crecimiento como es el caso de Costa Rica de un 3,5 % o de Paraguay de un 13%. Este crecimiento económico ha reducido de manera significativa el nivel de extrema pobreza en muchos países de la región. Un crecimiento que además ha impulsado la demanda de productos y servicios de seguros y reaseguros. Todo esto combinado con unos retornos relativamente bajos de la inversión en las economías maduras, ha generado un mayor interés entre los seguros globales y los proveedores de reaseguro con los objetivos de entrar en los mercados de América Latina.

Este aumento económico, combinado con unos retornos de la inversión relativamente bajos en las economías maduras, ha generado un mayor interés entre los jugadores global de seguros y proveedores de reaseguro para participar en los mercados de América Latina. A su vez, a esta situación le ha seguido a una tendencia mundial hacia una regulación más estricta de las compañías de servicios financieros que también ha marcado un aumento en la actividad reguladora general destinada a apoyar los mercados de seguros y reaseguros, explica A.M Best, pero no obstante, en algunos casos, el enfoque está orientado hacia la protección de los intereses locales de los seguros o a la promoción de los objetivos económicos nacionales que no están relacionados con los seguros y los reaseguros.

Bajo este contexto, A.M Best ha desarrollado un informe en el que describe brevemente los mercados de seguros y de reaseguros de América Latina, así como algunas de las razones para el gran impulso y para el reciente crecimiento de la región. Asimismo, la agencia ha desarrollado un resumen la supervisión gubernamental de los seguros y de los reaseguros de supervisión en cada país de la región.

UNA BAJA PENETRACIÓN QUE SE ESPERA QUE AUMENTE GRACIAS AL IMPULSO ECONÓMICO

A pesar de que los mercados de seguros y reaseguros continúan siendo poco desarrollados, sí están creciendo rápidamente, según el último informe Sigma de SWISS RE. El mercado de seguros representa alrededor del 3,7% de la total mundial, frente al 1,5% que representaba en 2002. Como ya señala la agencia de calificación, con el crecimiento económico se ha registrado una disminución significativa de la pobreza en América Latina y a su vez ha aumentado la base de clientes potenciales para productos de seguros. Esto lleva inicialmente a una demanda de los seguros de No Vida, que surge en las primeras etapas de desarrollo socioeconómico,
seguido después por un seguro de Vida.

Los productos de seguros también continuarán creciendo a medida que las necesidades de infraestructura, transporte y los servicios aumenten impulsando la demanda de seguros y reaseguros. Por lo tanto, afirma A.M. Best, los mercados sigue de cerca el crecimiento del PIB.

La principal preocupación de la industria aseguradora es la baja penetración de los Seguros sigue siendo baja en América Latina. Por tanto, este crecimiento se espera que aumenten la cantidad total de ambos seguros y reaseguros, así como la proporción de la población asegurada. Chile aún mantiene la tasa más alta de penetración de los seguros en América Latina, en parte debido al alto nivel de riesgos catastróficos que tiene el país, principalmente los terremotos.

Según se desprende del estudio, algunos países superaron la tasa de penetración del 3% en 2013 como el caso de Colombia y Panamá, y otros se situaron en torno al 2% (Costa Rica, El Salvador y Uruguay). El crecimiento económico de la mayoría de estos países se espera que continúe, puntualiza el informe. A medida que disminuye la pobreza y el poder adquisitivo de la población mejora, la demanda de productos de seguros debe seguir aumentando.

LA AMPLIA CAPACIDAD DE LA INDUSTRIA

Se observa que la capacidad de la industria de seguros es amplia en América Latina, con las principales limitaciones para el aumento de la cobertura de la demanda que se sitúa en un precio adecuado al riesgo. Las aseguradoras se encuentran atraídas por la región, en parte, debido a la ausencia de grandes catástrofes. Tal y como recuerda el informe, en los últimos años, el mayor evento catastrófico que afectó a las aseguradoras fue el terremoto de Chile en 2010, que supuso 8.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas y 30.000 millones en pérdidas económicas. Las empresas europeas y norteamericanas se enfrentaron con la volatilidad de la económica en sus países de origen ante la creciente competencia, además han recurrido al mercado de América Latina como fuente de diversificación, el crecimiento y, posiblemente, gracias a una mayor rentabilidad, afirma A.M. Best. La región también se suma la diversidad de estas carteras de aseguramiento de distancia de las regiones donde las pérdidas han estado en o cerca de máximos históricos, tales como Japón, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.

Por otro lado, las aseguradoras que suscriben en América Latina a menudo se enfrentan con una serie de deficiencias de infraestructura, incluidas las normas poco estrictas de construcción y seguridad vial, la mala preparación para los desastres, los sistemas jurídicos engorrosos y la falta de datos sobre los riesgos. También puede haber corrupción y otros tipos de actividades delictivas que pueden afectar las pérdidas de seguros y la capacidad de hacer negocios.

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Desafío de la reglamentación

A pesar de los desafíos que engloba la reglamentación latinoamericana, las compañías han demostrado un compromiso con la región, y algunos han declarado agresivas estrategias de crecimiento. Por ejemplo, ACE afirmó que espera duplicar sus ingresos totales de primas en la región en cinco años, partiendo de los 1.400 millones de dólares reportados al cierre de 2012 (representó alrededor del 8% del total de primas de la compañía). Al igual que ACE, muchos otros jugadores internacionales siguen invirtiendo en América Latina, una clara apuesta hacia la región y hacia la confianza de que todavía queda por delante mucho mercado. Estas empresas con una estrategia y capital global para expandir su negocio se beneficiarán del crecimiento en el mercado latinoamericano.

A.M. Best además recordó que la capacidad de reaseguro también parece estar ampliamente disponible. Las reaseguradoras globales continúan estando atraídas por América Latina y buscan diversificar sus carteras e involucrarse en lo que perciben como las primeras etapas de un mercado en crecimiento. Aunque los precios no han sido particularmente fuertes, sí han visto grandes oportunidades en la región, afirma la agencia.

Debido a su gran tamaño, las tendencias que sigue Brasil representan en gran medida lo que ocurre en la región como un todo. Mientras que Brasil representó alrededor del 40% del total de primas de América Latina en el año 2013, México representó alrededor del 17%, con Venezuela, Argentina, Chile y Colombia completando los seis primeros puestos del total del mercado. En conjunto, estos países representaron alrededor del 92% de las primas totales de la región en 2013.