Durante 2012 los fenómenos naturales registrados en diversas partes del mundo provocaron pérdidas económicas por 160.000 millones de dólares, de los cuales el sector asegurador cubrió un 41%, es decir, 65.000 millones de dólares, tal y como informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). “Las pérdidas económicas por desastres naturales se han triplicado en las últimas tres décadas y ningún país está inmune ante estos fenómenos, revelaron las últimas declaraciones del Banco Mundial”, destacó la AMIS.
De acuerdo con el Informe de Desastres Naturales presentado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (FICR) y de la Media Luna, durante el año pasado ocurrieron 552 catástrofes en todo el mundo, que afectaron a 139 millones de personas.

México tiene una alta exposición a la ocurrencia de eventos catastróficos de origen hidrometeorológico y geológico; se estima que un 60% del territorio está expuesto a estos riesgos, destacó la asociación de aseguradores. Tan sólo durante septiembre de este año el país padeció los daños de dos fenómenos (Ingrid y Manuel); se estima que dichos fenómenos provocaron pérdidas económicas que podrían superar los 75.000 millones de pesos (5.796 millones de dólares), de los cuales el sector asegurador podría pagar 15.000 millones de pesos (1.159 millones de dólares), según informa ‘El Economista’.

Los fenómenos naturales mencionados son los terceros más costos para el sector asegurador mexicano, según informó recientemente la AMIS. Entre los desastres naturales que registró México en 2012 están los terremotos, tormentas tropicales, huracanes, sequías y erupciones volcánicas. De éstos, cuatro eventos representaron el mayor costo: el sismo del 20 de marzo con epicentro en Guerrero; el huracán Bud, del 15 de mayo; el tornado del 1 de junio en el Distrito Federal, y el huracán Ernesto del 1 de agosto.

En promedio, cada año se reportan en el país alrededor de 90 temblores de más de 4 grados en escala Richter y se prevé que entre 2013 y 2018 podrían registrarse de cuatro a siete huracanes categoría cinco. “Un desastre natural implica la posibilidad de perder, en cuestión de minutos u horas el patrimonio que se posee, por lo que el estar asegurados permite recuperar, en el corto plazo, una parte considerable de las pérdidas sufridas”, detalló la Asociación.