El próximo 31 de mayo, EIOPA lanzará los test de estrés que deberán superar los grandes grupos aseguradores del continente; la primera prueba que se realiza desde que el sector aplica Solvencia II. Esta fecha se ha marcado con el objetivo de poder dar a conocer los resultados obtenidos en diciembre. Según la hoja de ruta trazada, las entidades obligadas a pasar el examen contarán con unas seis semanas -aproximadamente hasta el 15 de julio- para completar el ejercicio y trasladar los datos al regulador de cada país, en el caso de España, a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Tras este paso, se iniciará un proceso de validación, concentración y análisis de la información por parte tanto de las autoridades nacionales como de EIOPA, que se traducirán en unas conclusiones generales y por países, no por entidades, como ha venido ocurriendo en los test de estrés que con anterioridad ha afrontado el seguro europeo. Uno de los aspectos más avanzados de la nueva prueba de esfuerzo a las aseguradoras europeas es el calendario, pero todavía están por concretar otros factores de relevancia, como el radio de acción del examen o el propio contenido, incluidas las condiciones adversas en las que se basará. Escuchar al mercado asegurador Con el objetivo de conocer la opinión de la industria antes de decidir y anunciar las reglas del test, la autoridad ha convocado a los representantes de las aseguradoras y de los actuarios en un foro, que se celebrará este miércoles en Fráncfort. El objetivo de esta reunión es propiciar un punto de encuentro donde contrastar con la industria los planes de la autoridad europea para este examen y donde poder debatir la metodología a utilizar, entre otros elementos.