La denominada tasa Tobin, que según el acuerdo al que han llegado los políticos europeos gravaría con un 0,1% las transacciones de acciones y bonos y con un 0,01% las de derivados, tendrá un efecto muy directo en todos aquellos ahorradores que tengan un plan de pensiones en Europa, según advierte la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva Europea (Efama).
“Se calcula que para una persona que invierta a 30 años en su plan de pensiones, esta tasa acabará con un tercio de su rentabilidad”, explica Christian Dargnat, presidente de organización, en declaraciones de las que se hace eco hoy ‘El Economista’. Según cálculos del propio diario, la tasa Tobin encarecerá entre un 25% y un 50% los costes de la operativa bursátil para el minorista.Dargnat afirma que, además de ser una “pesadilla” para los inversores, este impuesto recaudará mucho menos de lo que se espera, puesto que “provocará una huida de ingresos fuera de Europa ya que los bancos europeos optarán por realizar las operaciones fuera, y lo que consigue es restar competitividad”.Otras de las principales preocupaciones que muestra el presidente de Efama en cuanto al futuro de la industria de inversión colectiva es el exceso de regulación. “Es necesaria más supervisión y menos regulación”, sentencia.