Tomás San Vicente, Vicepresidente Senior de Recursos Humanos, CHUBB AMÉRICA LATINA

Durante el tiempo que he trabajado como líder en Recursos Humanos, pude participar en múltiples fusiones, adquisiciones, ventas de activos y transferencias de portafolios. En cada una de estas operaciones, la parte más importante y cuidadosa del proceso fue el manejo de la cultura corporativa.

  • Tener una verdadera comprensión de la cultura corporativa de las compañías que integramos es un asunto crucial que atender en un proceso de Fusiones y Adquisiciones. Si logramos aprender de manera rápida los factores que hacen que una compañía sea exitosa o que una compañía falle, incrementamos la posibilidad de impactar en la generación de valor de la transacción en el largo plazo. Estos atributos culturales son muy valiosos para la gente, son muy diversos e influyen profundamente los comportamientos de la organización.

    En este contexto se convirtió evidente para mí que la diversidad de pensamiento que pude observar, agrega muchísimo valor y se moldeó por la mezcla de conductas, valores, buenas prácticas, políticas y estructuras organizacionales que siempre aspiran a mantener los mejores y solo los mejores de estos atributos para su nueva organización.

    La diversidad de pensamiento ayuda a las compañías a alcanzar el crecimiento deseado, ver oportunidades que pasaban desapercibidas en el pensamiento tradicional, mejorar la rentabilidad a través de una mejor satisfacción del cliente, conseguir un mayor compromiso por parte de los empleados, reducir la rotación de personal, aumentar las oportunidades de desarrollo para el personal y conseguir un ambiente de trabajo que sea a la vez entretenido y desafiante.

    Desde de Recursos Humanos, nos hemos beneficiado de esta diversidad de pensamiento al implementar políticas específicas, planes e iniciativas que están enfocadas en aumentar el valor de la compañía. Aquí, algunos ejemplos:

    • Planes de incentivos para equipos de ventas
    • Programas variables de compensaciones
    • Acuerdos de flexibilidad laboral
    • Planes de bienestar, salud y seguridad (que incluyen instalaciones de primer nivel)
    • Redistribución de equipos comerciales
    • Reorganización de equipos administrativos
    • Políticas centradas en el cliente
    • Laboratorios digitales y de innovación
    • Sensibilidad orientada al equilibrio de género
    • Mapeo de talentos y prácticas de liderazgo inclusivas

    Todos los anteriores son ejemplos de mejoras en la cultura corporativa que ya superan los estándares operacionales de disciplina y se enfocan en los resultados.

    Si tuviera que resumir todo lo explicado más arriba, utilizaría los siguientes hashtags: #diversidaddepensamiento #lasdiferenciasnoshacenmásfuertes