“En la actualidad la familia española, por diferentes motivos, se enfrenta a una serie de necesidades futuras: jubilación, dependencia, estudios de los hijos, liquidez para prevenir gastos inesperados, etc., los cuales deberán ser cubiertos a través del ahorro y el rendimiento generado por el mismo. La composición actual del patrimonio de las familias no parece que pueda responder a estas necesidades futuras, el cortoplacismo de las inversiones y la inversión masiva en activos inmobiliarios siguen siendo dos factores que se interponen en el camino”, afirman Miguel Ángel Bernal y Sergio Miguez, autores del informe ‘Nueva hoja de ruta para el ahorro: retos y propuestas’, publicado por el Observatorio IEB-Inversión.

Los autores identifican al ahorrador español medio como alguien con un horizonte temporal de inversión cortoplacista y que opta por la mayor seguridad para sus inversiones. Este cortoplacismo, junto al predominio de depósitos y activos inmobiliarios en la inversión, han supuesto “las principales trabas para que los clientes españoles lograran la mejor rentabilidad para sus ahorros”.

En la presentación de este documento, el coordinador del Departamento de Investigación del IEB, Miguel Ángel Bernal, ha afirmado que ante el alto el nivel de endeudamiento del país, los cambios demográficos (menor natalidad y mayor longevidad) y las dificultades en el mercado laboral, “no hay más opción que la de reforzar el ahorro privado”. Para tratar de solucionar esta problemática, el informe recoge, a modo de decálogo, los diez pasos básicos, para que las familias españolas puedan llegar a lograr este objetivo.

Acceso al informe íntegro (pdf)

Decálogo para el ahorro a largo plazo

PRINCIPIOS
1. Ahorre a largo plazo: piense en su futuro; comience lo antes posible e incluya el ahorro en su presupuesto familiar.
2. Planifique: determine rigurosamente cuál es su situación patrimonial; considere su capacidad de generación de rentas y pregúntese: ¿Cuáles son sus objetivos al ahorrar?
3. Busque a un asesor: cuente con el apoyo indispensable de asesores y planificadores financieros de su confianza; acuda a ellos durante todo el proceso inversor y exija la máxima información y transparencia.

ACCIONES

4. Defina su horizonte temporal: invierta en base a los plazos y riesgo que pueda soportar para conseguir sus objetivos planteados; piense que el verdadero riesgo para un ahorrador es no cumplir con sus propósitos y tenga siempre presente el largo plazo , no se deje influir por las ultimas noticias.
5. Diversifique: la diversificación rebaja el riesgo; utilice una variedad de activos, mercados y zonas geográficas.
6. Mantenga una liquidez de emergencia: guarde una cantidad suficiente para cubrir imprevistos y disponga de esa liquidez en caso de necesidad y no de otras inversiones.
7. Sea disciplinado: revise y ajuste dinámicamente su cartera y reduzca los activos de riesgo con el transcurso del tiempo.
8. Aporte periódicamente: mantenga su plan de inversión a lo largo del tiempo y realice aportaciones periódicas, potencian los resultados y disminuyen los riesgos.

CONCLUSIONES

9. Valore correctamente los resultados: sacrifique la certeza de los rendimientos a corto por el potencial de los resultados a largo; considere el impacto de la inflación y disminuya su factura fiscal.
10. Seleccione los productos adecuados: piense que los fondos de inversión ofrecen grandes ventajas; diversifique para configurar su cartera y diríjase a productos regulados.

 

Fuente: informe Nueva hoja de ruta para el ahorro: Retos y propuestas, publicado por el Observatorio IEB-Inversión.